Pascualina Uruguayaargentina La Tarta De Espinaca Y Huevo Que Nunca Falla
- El Alma de la Fiesta: Presentando la Auténtica Pascualina Clásica
- ¿Por Qué Esta Versión de Pascualina se Convirtió en Tradición?
- Inventario Esencial: Lo Necesario para una Pascualina Monumental
- Mise en Place: Preparativos Antes de la Acción Culinaria
- Guía Práctica Paso a Paso para una Elaboración Sin Errores
- El Arte de Ensamblar la Pascualina Clásica
- Optimización y Maestría: Llevando tu Pascualina al Siguiente Nivel
- Conservación y Presentación: Disfrutando la Tarta Post-Horneado
- Recipe FAQs
- 📝 Tarjeta de receta
El Alma de la Fiesta: Presentando la Auténtica Pascualina Clásica
¡Qué maravilla! La Pascualina es un clásico que nos recuerda a esas reuniones familiares donde el sabor y el cariño son los ingredientes principales.
Es una tarta salada, casi una empanada gigante, originaria de la cocina uruguaya y argentina, perfecta para cualquier celebración, desde un asado hasta la cena de un domingo. Como chef, te aseguro que esta versión clásica es accesible para cualquiera que se anime a usar un poco el rodillo.
Esta no es una tarta cualquiera; es la Pascualina en su forma más pura y reconfortante. Originaria de la tradición de las cocinas del Río de la Plata, esta tarta salada envuelve un corazón jugoso y sabroso de espinacas frescas salteadas, queso cremoso y huevos duros, todo coronado por una masa tierna y dorada.
Es el sabor de la tradición, lista para ser el centro de atención en tu mesa.
¿Por Qué Esta Versión de Pascualina se Convirtió en Tradición?
La persistencia de una receta a través del tiempo es el mejor indicador de su éxito. Esta Receta Pascualina ha resistido la prueba del tiempo precisamente porque logra un equilibrio perfecto entre simplicidad y complejidad de sabor.
Es robusta, se transporta bien y es deliciosa tanto caliente como fría, lo que la hace ideal para picnics o como un contundente aperitivo con huevo en reuniones.
Un Viaje Gastronómico a la Cuna de la Tarta Salada
Esta Comida uruguaya tradicional comparte raíces profundas con otras masas rellenas mediterráneas, pero se distingue por su uso central de la espinaca y el huevo duro.
En Argentina y Uruguay, la tarta salada argentina o su contraparte uruguaya es vista como la prima mayor de la empanada, una verdadera empanada gigante diseñada para compartir. Su presencia en la mesa familiar es sinónimo de bienvenida.
El Factor 'Uhm': La Textura Ideal que Buscamos
Lo que realmente define a esta tarta es el contraste textural. Necesitamos una base mantecosa y ligeramente quebradiza que sostenga un relleno húmedo y sustancioso. El relleno debe ser firme gracias a los huevos duros bien distribuidos, pero cremoso gracias a la ricotta o queso fresco, evitando a toda costa esa temida humedad que ablanda la base.
Este es el secreto para que cualquier plato de recetas de tartas saladas triunfe.
Conectando Generaciones a Través de un Bocado Perfecto
El acto de preparar la Pascualina clásica a menudo se convierte en un ritual compartido, donde las técnicas de amasado o el correcto escurrido de las espinacas se transmiten oralmente.
Lograr esta receta te conecta directamente con esas cocinas antiguas, haciendo de cada porción un pedazo de historia familiar. Es un plato clásico argentino que se disfruta mejor cuando se conoce el esfuerzo detrás de su perfección.
Inventario Esencial: Lo Necesario para una Pascualina Monumental
Para emprender esta aventura culinaria, necesitaremos dos conjuntos de elementos: los que formarán nuestra masa criolla y los que darán vida al relleno. Para la masa básica, la clave es la calidad de la grasa; utilizaremos 3 tazas de harina de trigo todo uso, junto con 1/2 taza de manteca fría cortada en cubos, 1 huevo y aproximadamente 1/2 taza de agua muy fría, sazonada con una cucharadita de sal fina.
El tiempo de preparación activa estimado para esta receta es de unos 45 minutos, con una cocción final de unos 40 a 45 minutos. Esta pascualina receta fácil se vuelve accesible si organizamos bien nuestros ingredientes.
El corazón de nuestra tarta, el relleno, exige atención. Necesitaremos 1 kilogramo de espinacas frescas (o descongeladas y escurridas meticulosamente), dos cebollas medianas picadas finamente, 6 huevos grandes cocidos y cortados, 1/2 taza de queso Parmesano rallado, 1/2 taza de queso fresco o Ricotta bien escurrido, y 1 huevo batido que actuará como ligante.
El toque aromático lo darán 3 cucharadas de aceite de oliva, sal, pimienta y, crucialmente, 1/4 cucharadita de nuez moscada rallada.
Mise en Place: Preparativos Antes de la Acción Culinaria
Dominar cualquier tarta salada uruguaya requiere una buena preparación previa. Dado que esta receta es de dificultad media, el orden de los factores altera el producto final.
Delineando la Masa: Ingredientes para la Base Perfecta
Si optamos por la masa casera, comenzaremos mezclando la harina tamizada con la sal. Luego, incorporamos la manteca fría. Este paso, conocido como "arenado", debe hacerse rápidamente, usando solo las yemas de los dedos para evitar que el calor corporal derrita la grasa.
Queremos una textura que recuerde a migas gruesas. Luego, añadimos el huevo y el agua fría poco a poco, uniendo la mezcla sin amasar en exceso. Dividiremos la masa en dos porciones, una ligeramente mayor para la base, y ambas deben reposar envueltas en refrigeración al menos 30 minutos.
El Corazón Verde: Selección de los Componentes del Relleno
Mientras la masa reposa, nos enfocaremos en el relleno. Los huevos deben cocerse primero hasta quedar duros (unos 10 minutos tras el hervor), enfriarse, pelarse y cortarse en rodajas o cuartos. Paralelamente, si usamos espinacas frescas, las escaldaremos brevemente y las escurriremos con vehemencia.
El salteado es vital: pocharemos las cebollas en aceite de oliva hasta que estén transparentes y luego incorporaremos las espinacas, cocinándolas hasta evaporar cualquier residuo de humedad. Este paso es fundamental para asegurar una tarta crujiente.
Utensilios Imprescindibles para Montar tu Tarta Maestra
Necesitarás un buen rodillo para estirar las tapas a un grosor uniforme, idealmente entre 3 y 4 milímetros. Un molde redondo para tarta de unos 23 a 25 cm será el anfitrión de tu creación.
Además, ten a mano un bol grande para mezclar el relleno y, por supuesto, un tenedor para pinchar la base.
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Guía Práctica Paso a Paso para una Elaboración Sin Errores
Una vez que hemos organizado nuestros elementos, el proceso se vuelve lineal y gratificante. Lo primero es precalentar el horno a 190° C ( 375° F).
El Arte de Ensamblar la Pascualina Clásica
El montaje es el clímax de la Receta Pascualina . Es donde la técnica se une a la intención culinaria.
Activando la Masa: Amasado y Primer Reposo
Ya hemos mencionado que la clave de la masa es el trabajo rápido y el reposo en frío. Este tiempo de espera permite que el gluten se relaje, resultando en una masa que se estira con facilidad y se hornea crujiente.
Cocinando el Relleno: Puntos Clave del Sofrito Inicial
El sofrito de cebolla debe ser suave, sin que tome coloración oscura. Al incorporar las espinacas ya escurridas, el objetivo es secarlas aún más por calor. Una vez fuera del fuego y entibiado, incorporamos el huevo batido, los quesos y el golpe de sabor de la nuez moscada.
Sazonamos con sal y pimienta negra recién molida, probando para asegurar que el sabor sea vibrante, pues los huevos cocidos absorberán algo de ese gusto.
El Momento Crucial: Rellenado, Sellado y el Banquete de Huevos
Estiramos la porción de masa más grande y forramos el molde, asegurándonos de que cubra bien los bordes y pinchamos la base. Vertemos el relleno de espinacas y queso, distribuyendo uniformemente las piezas de huevo duro.
Con la segunda tapa, cubrimos, y aquí viene la técnica de sellado: unimos los bordes de la tapa inferior y superior, haciendo un repulgue firme, similar al de una empanada.
Es vital practicar 2 a 3 cortes en el centro superior; esto permite que el vapor, generado por la humedad residual del relleno, escape, evitando que la tarta explote o se humedezca por dentro. Finalmente, pincelamos toda la superficie con huevo batido para asegurar ese brillo dorado característico.
Temperatura y Tiempo: Consejos Definitivos para el Horno
Con el horno ya a 190° C, introducimos la tarta. El tiempo de cocción se estima entre 40 y 45 minutos. Estará lista cuando la corteza presente un color marrón dorado intenso y se sienta firme al tacto.
Optimización y Maestría: Llevando tu Pascualina al Siguiente Nivel
Aunque la receta clásica es intocable en su esencia, existen formas de refinarla y adaptarla a nuestro gusto personal.
Secretos de Chef: Ajustes de Sabor y Textura en la Receta
Si deseas potenciar el sabor umami, puedes incorporar un poco de queso Gruyère o Emmental al queso principal. Para los amantes de lo salado, un poco de panceta o jamón cocido picado y salteado con la cebolla aportará una dimensión ahumada muy bienvenida al aperitivo con huevo .
Alternativas Creativas para la Masa y el Interior
Si el tiempo apremia, usar dos tapas de masa criolla compradas te permitirá enfocar toda tu energía en lograr un relleno espectacular. En cuanto al interior, sustituir la mitad de las espinacas por acelga bien procesada y escurrida es una variación muy común que se encuentra entre las recetas de tartas saladas .
Cómo Lograr Esa Corteza Dorada y Crujiente
El dorado perfecto no solo viene del huevo batido; también depende de la temperatura constante del horno. Asegúrate de que tu horno esté completamente precalentado antes de introducir la tarta.
Si ves que los bordes se doran muy rápido, puedes cubrirlos suavemente con papel de aluminio a mitad de cocción.
Conservación y Presentación: Disfrutando la Tarta Post Horneado
La paciencia es fundamental después de sacar la Pascualina del horno.
Refrigeración, Calentamiento y El Mejor Corte para Servir
Es imperativo dejar reposar la tarta unos 15 a 20 minutos antes de cortarla. Este reposo permite que los jugos internos se asienten y que el queso se reafirme ligeramente, asegurando que al cortar, las porciones mantengan su forma.
Si la sirves fría o a temperatura ambiente, estará igualmente deliciosa, ideal para un almuerzo rápido o como parte de una mesa de picoteo.
Cómo Lograr Esa Corteza Dorada y Crujiente
El dorado perfecto no solo viene del huevo batido; también depende de la temperatura constante del horno. Asegúrate de que tu horno esté completamente precalentado antes de introducir la tarta.
Si ves que los bordes se doran muy rápido, puedes cubrirlos suavemente con papel de aluminio a mitad de cocción.
Esta Pascualina clásica no es solo una comida; es una celebración de sabores sencillos elevados por la tradición. ¡Disfrútala!
Recipe FAQs
Pascualina receta relleno
El relleno clásico de Pascualina se centra en una mezcla abundante de espinacas bien escurridas, queso cremoso (como requesón o ricotta) y huevos duros picados, todo sazonado con cebolla y nuez moscada.
Para asegurar un relleno sabroso y no acuoso, es fundamental saltear las espinacas con antelación y exprimirlas muy bien antes de incorporar el resto de los ingredientes. Este relleno se puede preparar un día antes y conservar en refrigeración, lo que facilita el montaje de la tarta.
Tarta pascualina de espinaca
Para lograr una masa criolla tierna en su Pascualina clásica, asegúrese de que la manteca esté muy fría y trabájela rápidamente con la harina hasta obtener una textura arenosa antes de incorporar el huevo y el agua.
Al rellenar, es fundamental escurrir muy bien la espinaca cocida y fría para evitar que la tarta quede aguada y la masa se humedezca. Esta maravilla se conserva perfectamente refrigerada hasta por tres días, ideal para disfrutarla fría o recalentada suavemente.
Pascualina de acelga
Para una Pascualina clásica inolvidable, asegúrese de que la masa criolla esté bien fría antes de estirarla; esto garantiza una textura hojaldrada y tierna al hornear. El secreto del relleno es escurrir muy bien las espinacas cocidas para evitar que humedezcan la base de la tarta.
Si desea adelantar, puede preparar la masa y el relleno con un día de antelación, guardándolos por separado en el refrigerador.
Pascualina ingredientes
Para la Pascualina clásica, necesitarás una masa criolla o comprada, espinacas frescas, huevos duros, y un queso cremoso como ricota o queso fresco. No olvides la sal y pimienta para sazonar el relleno.
Si deseas una versión más rápida, puedes sustituir la masa casera por tapas de empanada listas para usar.
Masa pascualina
Para lograr esa masa criolla tierna y hojaldrada, asegúrese de que la manteca esté muy fría y córtela en cubos pequeños antes de incorporarla a la harina. Si prefiere simplificar, usar masa de tarta comprada de buena calidad reducirá el tiempo significativamente.
Guarde los restos bien tapados en el refrigerador hasta por tres días.
Torta pascualina doña Petrona
Para lograr una masa quebrada perfecta para su Pascualina clásica, asegúrese de que la manteca esté muy fría y trabájela rápidamente con la harina hasta obtener una textura arenosa antes de añadir el huevo y el agua helada.
Si busca simplificar, usar masa comprada de buena calidad funciona bien, pero siempre pincele la base con clara de huevo antes de añadir el relleno para evitar que se humedezca. Esta tarta se conserva excelentemente refrigerada hasta por tres días, y es deliciosa servida tibia o a temperatura ambiente.
Pascualina Clasica Facil
Ingredientes:
Instrucciones:
Información nutricional:
| Calories | 820 kcal |
|---|---|
| Protein | 29.0 g |
| Fat | 49.5 g |
| Carbs | 61.4 g |
| Fiber | 1.7 g |
| Sodium | 596 mg |