Alubias Blancas Con Chorizo Casero
- Tiempo: Activo 15 min, Pasivo 20 min, Total 35 min
- Sabor/Textura: Caldo aterciopelado con chorizo de piel tersa y alubias que se deshacen en el paladar.
- Perfecto para: Una comida familiar de domingo o un almuerzo nutritivo preparado en tiempo récord.
- Cómo hacer alubias blancas con chorizo tradicionales
- Por qué este guiso funciona siempre
- Ciencia detrás de los ingredientes
- Componentes para un plato estrella
- Utensilios para una cocción uniforme
- Proceso detallado para un resultado de diez
- Guía rápida para solucionar errores comunes
- Alternativas saludables y variaciones del plato
- Método correcto para guardar y recalentar
- Maridaje y presentación en la mesa
- Mitos sobre las legumbres
- Alto contenido de sodio
- Preguntas Frecuentes sobre Alubias Blancas con Chorizo
- 📝 Tarjeta de receta
Cómo hacer alubias blancas con chorizo tradicionales
El aroma que invade la cocina cuando el pimentón toca el aceite caliente es, para mí, el interruptor que enciende los recuerdos de la infancia. No es solo comida; es ese chisporroteo inicial de la panceta en la olla lo que te avisa de que algo importante se está gestando.
Recuerdo ver a mi abuela "asustar" las legumbres con un chorrito de agua fría, un gesto casi ritual que juraba era el secreto de una piel intacta.
Después de años rompiendo alubias y lidiando con caldos aguados, entendí que el éxito de estas alubias blancas con chorizo no reside en la complejidad, sino en el respeto a los tiempos y a la calidad del producto.
No busques atajos con embutidos mediocres; este plato vive y muere por la calidad de su compango. Esa mezcla de ahumado, sal y grasa es lo que transforma un puñado de semillas secas en un manjar digno de los mejores restaurantes de Asturias.
Hoy vamos a preparar un guiso que te reconciliará con los platos de cuchara. Olvídate de las latas de supermercado y de las prisas mal gestionadas. Te voy a enseñar cómo conseguir que el caldo espese de forma natural, sin harinas ni trucos raros, simplemente dejando que la química de la legumbre haga su magia mientras tú te tomas una copa de vino y esperas a que la presión de la olla haga el trabajo duro.
Por qué este guiso funciona siempre
El aroma de los domingos
Para lograr un resultado profesional, debemos entender qué ocurre dentro de nuestra olla. No es solo calor; es una transformación molecular donde el almidón de la legumbre y los lípidos del embutido se unen para crear una textura única. Este plato es tan reconfortante como mi Guiso de Coliflor receta, pero con una carga proteica mucho más contundente.
- Gelatinización del almidón: Durante la cocción, las paredes celulares de la alubia se debilitan, liberando amilopectina que espesa el caldo de forma orgánica.
- Emulsión de grasas: El colágeno de la panceta y la grasa del chorizo se integran en el agua mineral, creando una suspensión sedosa en lugar de una capa de aceite flotante.
- Sustancia química del pimentón: Los compuestos volátiles del pimentón de la Vera se activan con el calor suave, impregnando cada fibra de la legumbre con un sabor ahumado profundo.
- Choque térmico: El famoso "asustado" detiene momentáneamente la ebullición, evitando que el interior de la alubia se expanda más rápido que su piel, lo que previene que se pelen o se rompan.
| Método de cocción | Tiempo estimado | Textura resultante | Mejor uso |
|---|---|---|---|
| Olla Express | 20 minutos | Alubia entera y firme | Comida rápida de diario |
| Fuego Lento | 2 horas 30 min | Caldo muy trabado | Tradición de fin de semana |
| Olla de Barro | 3 horas | Sabor más profundo | Ocasiones muy especiales |
Si buscas un resultado rápido sin sacrificar la integridad de la legumbre, la olla express es tu mejor aliada. Al aumentar la presión, el punto de ebullición del agua sube, permitiendo que el calor penetre en el centro de la alubia en una fracción del tiempo habitual, manteniendo la estructura externa intacta si se manejan bien los tiempos.
Ciencia detrás de los ingredientes
| Ingrediente | Rol científico | Secreto del Chef |
|---|---|---|
| Alubia blanca | Fuente de almidón y fibra | Remojo largo en agua mineral para ablandar el hollejo |
| Chorizo asturiano | Aporta grasa y nitritos | Pinchar la piel para una liberación de sabor controlada |
| Pimentón de la Vera | Antioxidante y saborizante | Añadir fuera del fuego para evitar que el azúcar se queme |
| Laurel seco | Agente aromático complejo | Romper la hoja ligeramente para liberar aceites esenciales |
Es fascinante cómo algo tan simple como un sofrito puede cambiar el destino de un guiso. El uso de agua mineral, por ejemplo, no es un capricho sibarita. En zonas con agua dura (alto contenido en calcio), las legumbres suelen quedar "encalladas" o duras por fuera, ya que los minerales del agua refuerzan las paredes celulares de la alubia, impidiendo que se ablanden correctamente.
Componentes para un plato estrella
- 500g de alubias blancas (variedad riñón o faba): ¿Por qué esto? Su alto contenido en fécula asegura un caldo ligado y una mordida cremosa.
- 2 chorizos asturianos semicurados: ¿Por qué esto? El ahumado tradicional aporta la nota distintiva que define al plato asturiano.
- 100g de panceta o tocino entreverado: ¿Por qué esto? Aporta la grasa necesaria para emulsionar el caldo y dar suntuosidad.
- 1 cebolla blanca grande: Base dulce que equilibra el salitre del compango. Sustituto: Cebolla morada para un toque más picante.
- 2 zanahorias maduras: Aportan color y cuerpo al triturarlas al final. Sustituto: Una rodaja de calabaza.
- 1 pimiento verde tipo italiano: Aroma fresco que corta la pesadez de la carne. Sustituto: Pimiento rojo para más dulzor.
- 3 dientes de ajo con piel: Perfume sutil sin repetir. Sustituto: Ajo en polvo (aunque perderás el matiz rústico).
- 1 cucharadita de pimentón de la Vera: Imprescindible para el color y el toque ahumado. Sustituto: Pimentón dulce estándar.
- 1 hoja de laurel seco: Nota herbal clásica. Sustituto: Una rama de tomillo fresco.
- 5g de aceite de oliva virgen extra: Vehículo para el sofrito inicial. Sustituto: Manteca de cerdo para un estilo más antiguo.
- Sal fina al gusto: Realzador de sabor. ¡Cuidado con el chorizo!
- Agua mineral: Medio de cocción que garantiza la suavidad de la piel.
Utensilios para una cocción uniforme
Para este viaje culinario, la herramienta principal será tu olla express. Si prefieres el método tradicional, una cocotte de hierro fundido sería la alternativa ideal por su distribución uniforme del calor.
También necesitarás una batidora de mano si decides seguir mi truco de triturar las verduras para ligar el caldo, y un colador grande para el lavado inicial de las legumbres tras el remojo.
Consejo del Chef: Si usas olla rápida, nunca llenes más de dos tercios de su capacidad. Las legumbres generan espuma al cocerse y esta podría obstruir la válvula de seguridad, causando un desastre en tu techo (y un posible susto).
Proceso detallado para un resultado de diez
1. Despertar de la legumbre
Pon las alubias en remojo la noche anterior (mínimo 12 horas) en abundante agua mineral. Observa cómo duplican su tamaño. Al día siguiente, escúrrelas y lávalas bajo el grifo para eliminar los azúcares que causan flatulencia.
2. El primer hervor crítico
Introduce las alubias en la olla y cúbrelas con agua fría, que sobrepase dos dedos por encima. Calienta a fuego fuerte hasta que rompa a hervir. Verás una espuma grisácea flotando; retírala con una espumadera para limpiar impurezas.
3. El asustado térmico
Cuando hierva con fuerza, añade un vaso de agua fría. Repite este proceso dos veces. Nota: Esto evita que la piel se desprenda al recibir un impacto de calor constante y agresivo.
4. Incorporación del compango
Añade los chorizos (pinchados ligeramente), la panceta, la cebolla entera, las zanahorias peladas y el pimiento limpio. Introduce también los ajos enteros con un pequeño corte.
5. El toque de pimentón
En una sartén pequeña con el aceite de oliva, tuesta el pimentón apenas 10 segundos hasta que desprenda su aroma ahumado. Viértelo inmediatamente sobre la olla para que no se queme y amargue.
6. Cocción rápida bajo presión
Cierra la olla express. Cuando suba la válvula, cocina durante 20 minutos a fuego medio bajo. Debes oír un silbido suave y constante, no un rugido violento.
7. El ligue del caldo
Una vez puedas abrir la olla, retira la cebolla, el pimiento y las zanahorias. Tritúralos con un poco del caldo del guiso y devuélvelo a la olla. Verás cómo el caldo se vuelve denso y opaco al instante.
8. Reposo obligatorio
Apaga el fuego y deja que las alubias blancas con chorizo reposen al menos 15 minutos con la tapa abierta. Sentirás cómo los sabores se asientan y la textura se vuelve aún más aterciopelada antes de servir.
Guía rápida para solucionar errores comunes
Evitar que las alubias rompan
Si tus alubias terminan pareciendo un puré, es probable que la ebullición haya sido demasiado fuerte o que te hayas pasado de tiempo. La próxima vez, reduce 3 minutos la cocción en olla rápida y deja que la presión baje sola (descompresión natural).
Esto es mucho más suave para la estructura del grano.
Espesar un caldo demasiado líquido
A veces, por miedo a que se peguen, añadimos demasiada agua. Si tras triturar las verduras sigue pareciendo una sopa clara, saca un par de cucharadas de alubias, aplástalas con un tenedor hasta crear una pasta y mézclala de nuevo. Deja cocer 5 minutos sin tapa a fuego vivo.
| Problema | Causa Raíz | Solución |
|---|---|---|
| Alubias duras | Agua con mucha cal | Usar agua mineral embotellada siempre |
| Caldo insípido | Falta de reposo | Dejar enfriar y recalentar suavemente |
| Piel que flota | No se asustaron las alubias | Añadir agua fría durante el primer hervor |
Checklist de errores a evitar
- ✓ No remuevas las alubias con cuchara de metal; agita la olla por las asas para no romperlas.
- ✓ No añadas la sal al principio; el compango ya es salado y la sal puede endurecer la piel.
- ✓ Asegúrate de que el remojo sea de al menos 12 horas; no intentes acelerarlo con agua caliente.
- ✓ Nunca sofrías el pimentón a fuego alto; el amargor arruinaría todo el guiso.
- ✓ Evita abrir la olla express bajo el chorro de agua fría, deja que pierda presión sola.
Alternativas saludables y variaciones del plato
Para una versión más ligera de estas judías blancas con chorizo guisadas, puedes optar por cocer el compango por separado durante 15 minutos en agua hirviendo para que suelte parte de la grasa antes de añadirlo a las alubias.
Esto reduce significativamente las calorías sin perder el carácter ahumado del plato.
Si quieres experimentar, prueba a sustituir la panceta por jamón serrano picado, lo que dará un sabor más salino y menos graso. También es muy común en algunas regiones añadir una patata chascada junto con las verduras para aportar aún más almidón natural al conjunto.
Escalar el guiso con éxito
- Para reducir (½ ración): Usa una olla más pequeña para que el agua cubra bien los ingredientes. Reduce el tiempo de cocción solo un 10%, ya que la legumbre necesita su tiempo mínimo de hidratación.
- Para ampliar (x2 raciones): No dupliques el pimentón ni la sal matemáticamente. Empieza con 1.5 veces la cantidad y ajusta al final. Cocina en dos tandas si tu olla no es suficientemente grande, para evitar que las alubias del fondo se aplasten.
Método correcto para guardar y recalentar
Este es uno de esos platos que "resucitan" de un día para otro. Al enfriarse, el almidón termina de estabilizarse y el sabor del chorizo penetra hasta el corazón de la alubia blanca.
- En la nevera: Aguanta perfectamente hasta 4 días en un recipiente hermético. Nota: El caldo se espesará mucho, casi como una gelatina, debido al colágeno de la panceta.
- En el congelador: Puedes congelarlo hasta por 3 meses. Al descongelar, la alubia puede volverse un poco más harinosa, pero el sabor permanecerá intacto.
- Recalentado: Hazlo siempre a fuego muy lento en un cazo, añadiendo un chorrito de agua o caldo si ves que está demasiado espeso. Evita el microondas, ya que suele calentar de forma desigual y puede explotar las alubias.
Zero Waste: Si te sobra caldo pero no alubias, úsalo como base para una sopa de fideos o para cocer un poco de arroz. Ese líquido es oro puro lleno de sabor ahumado y nutrientes.
Maridaje y presentación en la mesa
Servir este plato requiere de una buena puesta en escena. Yo suelo utilizar platos hondos de cerámica o barro, que mantienen el calor durante más tiempo. El chorizo y la panceta deben trocearse y servirse encima de las alubias para que cada comensal tenga su parte proporcional de gloria cárnica.
Para acompañar, nada supera a una buena hogaza de pan de masa madre para rebañar hasta la última gota de caldo. Si quieres redondear la experiencia, unos piparras (guindillas vascas en vinagre) aportan una acidez necesaria que limpia el paladar entre cucharada y cucharada de guiso potente.
Y de postre, para seguir con la línea de cocina casera que reconforta el alma, unos Bollitos Esponjosos de receta con un café recién hecho son el cierre perfecto para una comida que celebra la compañía y la buena mesa. ¡A disfrutar!
Mitos sobre las legumbres
Es común escuchar que no se debe beber agua fría mientras se comen alubias porque "se cortan en el estómago". Esto es un mito sin base científica; la digestión de la legumbre depende de la rotura de sus oligosacáridos, no de la temperatura de lo que bebas.
Lo que sí ayuda es masticar bien y disfrutar del proceso sin prisa.
Otro mito extendido es que añadir bicarbonato al remojo ayuda a que se ablanden. Si bien es cierto que acelera el proceso, destruye gran parte de la vitamina B1 y puede dejar un regusto jabonoso desagradable. Es mucho mejor confiar en un buen remojo prolongado y agua de calidad.
Por último, hay quien dice que el chorizo debe cocerse siempre fuera. Si lo haces, perderás toda la integración de sabores. El secreto está en pincharlo para que suelte su esencia pero sin que se deshaga, permitiendo que la alubia absorba esa grasa noble durante toda la cocción.
Alto contenido de sodio
840 mg de sodio por ración (37% del valor diario)
La Asociación Americana del Corazón recomienda un límite de aproximadamente 2300 mg al día.
Consejos para reducir el sodio:
-
Reduce la panceta y el chorizo-25%
El chorizo asturiano y la panceta son altos en sodio. Reduce la cantidad a la mitad o sustituye una porción por jamón serrano bajo en sal, que tiene menos sodio.
-
Remoja las alubias-20%
Remoja las alubias blancas en abundante agua durante al menos 8 horas antes de cocinarlas. Esto ayuda a reducir el contenido de sodio naturalmente presente.
-
Controla la sal añadida-20%
Mide la cantidad de sal que añades. Considera reducir a la mitad la sal que normalmente usas o incluso eliminarla por completo y probar la receta antes de añadir más.
-
Potencia el sabor
Utiliza hierbas y especias frescas o secas para realzar el sabor en lugar de sal. El pimentón de la Vera ya aporta un sabor ahumado delicioso; prueba a añadir pimienta negra, comino o tomillo.
Preguntas Frecuentes sobre Alubias Blancas con Chorizo
¿Cuánto tiempo deben estar en remojo las alubias blancas?
Un mínimo de 12 horas. Remójalas en abundante agua mineral la noche anterior para asegurar que se hidraten correctamente y se ablande su piel.
¿Por qué las alubias se rompen durante la cocción?
Probablemente por una ebullición demasiado agresiva. El "asustado", añadiendo agua fría dos veces al inicio, y una cocción controlada en olla express evitan que la piel se desprenda al recibir un calor constante y fuerte.
¿Se puede hacer alubias blancas con chorizo sin olla express?
Sí, pero requiere más tiempo. En fuego lento o en una olla de barro, la cocción puede durar entre 2 y 3 horas, resultando en un caldo más ligado y sabores más profundos, similar a la paciencia que requiere una Pochas a la Riojana Receta de la Abuela con mi Toque.
¿Es necesario añadir sal al principio de la cocción?
No, es mejor al final. El chorizo y la panceta ya aportan bastante sal; añadirla al principio puede endurecer la piel de las alubias y arruinar la textura. Ajusta el punto de sal una vez que las verduras estén trituradas y el caldo ligado.
¿Cómo se consigue que el caldo espese naturalmente?
Triturando parte de las verduras cocidas. Retira la cebolla, zanahoria y pimiento, aplástalos con un poco de caldo y devuélvelos a la olla. El almidón liberado por las alubias, combinado con las verduras, creará una textura aterciopelada sin necesidad de harinas.
¿Se pueden congelar las alubias blancas con chorizo?
Sí, aguantan bien hasta 3 meses. Al descongelarlas, la textura puede volverse un poco más harinosa, pero el sabor se mantiene excelente. Recalienta a fuego muy lento, añadiendo un poco de líquido si es necesario.
¿Qué acompañamiento es ideal para este plato?
Un buen pan rústico para rebañar. Una hogaza de masa madre es perfecta para disfrutar de cada gota del caldo. También puedes añadir unos piparras para un toque ácido que limpia el paladar. Este plato casa bien con sabores intensos, al igual que los Macarrones Gratinados al Horno con Chorizo y Bechamel Cremosa.
Alubias Blancas Con Chorizo
Ingredientes:
Instrucciones:
Información nutricional:
| Calories | 512 kcal |
|---|---|
| Protein | 27.4 g |
| Fat | 24.3 g |
| Carbs | 45.8 g |
| Fiber | 12.5 g |
| Sugar | 3.2 g |
| Sodium | 840 mg |