Ingredientes:

  • 2 tazas (480ml) de yogur griego natural sin grasa
  • 1/2 taza (120ml) de leche desnatada o vegetal (almendras, soja, avena)
  • 1/4 - 1/3 taza (60-80ml) de miel o sirope de agave
  • 1 cucharadita (5ml) de extracto de vainilla
  • 1 taza (150g) de fruta fresca o congelada (fresas, frambuesas, arándanos, mango)

Instrucciones:

  1. Prepara la fruta: Si usas fruta fresca, lávala y córtala en trozos pequeños. Si es congelada, déjala descongelar un poco.
  2. Mezcla los ingredientes: En la batidora, combina el yogur, la leche, la miel/agave y la vainilla. Bate hasta obtener una mezcla suave y homogénea.
  3. Incorpora la fruta: Agrega la fruta a la mezcla y bate brevemente para integrarla. No batas demasiado para que no se haga puré, ¡queremos trocitos!
  4. Congela: Vierte la mezcla en el recipiente apto para congelador.
  5. Rompe los cristales: Cada 30-45 minutos durante las primeras 2-3 horas, saca el recipiente del congelador y rompe los cristales con un tenedor. Esto asegurará una textura más cremosa.
  6. Congela completamente: Deja congelar durante al menos 3 horas más (idealmente, toda la noche) hasta que esté firme.
  7. Sirve: Saca el yogur helado del congelador unos 5-10 minutos antes de servir para que se ablande un poco. Sirve con tus toppings favoritos.