Ingredientes:
- 8 vieiras frescas con sus conchas
- 2 cebollas blancas grandes picadas en brunoise
- 100g de jamón serrano picado en dados minúsculos
- 50ml de vino blanco seco Albariño
- 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 4 cucharadas de pan rallado grueso tipo panko
- 1 sobre de hebras de azafrán o pimentón dulce de la Vera
- 1 manojo de perejil fresco finamente picado
- 1 pizca de sal gorda para la limpieza
- 1 pizca de sal fina
Instrucciones:
- Retira la vieira de la concha, separa el coral (la parte naranja) del cuerpo blanco (nuez) y elimina cualquier telilla oscura. Nota: La limpieza es clave para evitar texturas arenosas.
- Pasa las nueces por agua fría con sal gorda y sécalas meticulosamente con papel absorbente. Deben estar secas para que no suelten agua extra en el horno.
- Calienta las 3 cucharadas de aceite en la sartén y añade la cebolla picada con una pizca de sal fina.
- Cocina la cebolla a fuego bajo durante unos 10-12 minutos hasta que esté transparente y empiece a verse dorada y brillante.
- Añade los 100g de jamón serrano y saltea 2 minutos más para que suelte su aroma.
- Incorpora el azafrán o el pimentón, remueve rápido para que no se queme y vierte los 50ml de Albariño.
- Sube el fuego un minuto hasta que dejes de oler el alcohol fuerte y quede una salsa ligada.
- Coloca una nuez de vieira (y su coral si te gusta) en cada concha limpia. Cubre con una generosa cucharada del sofrito.
- Esparce el panko y el perejil por encima. Añade unas gotas de aceite sobre el pan.
- Mete al horno precalentado a 400°F (200°C) durante 12-15 minutos hasta que el pan esté de un color canela intenso y veas burbujas en los bordes.