Ingredientes:
- 70 g de nueces
- 100 g de avellanas
- 2 Cucharadas soperas de crema de cacahuete o avellana natural
- 1 pizca de sal marina
- 6 dátiles Medjool, sin hueso, remojados
- ½ calabaza asada pequeña (aprox. 200g de pulpa)
- ½ Cucharada sopera de cacao puro en polvo
- 1 cucharadita de canela en polvo
- 1 Cucharada sopera del crunchy de la Parte 1 (reservar del paso anterior)
- 6 dátiles Medjool, sin hueso, remojados
- ½ calabaza asada pequeña (aprox. 200g de pulpa)
- 1 pizca de sal marina
- Avellanas picadas para decorar
Instrucciones:
- Precalienta el horno a 180°C. Corta la calabaza por la mitad, retira las semillas, rocía con aceite de coco y canela, y asa hasta que esté tierna (aprox. 30-40 minutos). Deja enfriar.
- Tritura las nueces y avellanas en el robot hasta obtener una textura arenosa. Agrega la crema de cacahuete, la sal y los dátiles remojados y tritura hasta que se forme una masa pegajosa. Reserva 1 cucharada para el relleno.
- Distribuye la masa de frutos secos en el fondo de cada vasito, presionando ligeramente.
- Tritura la pulpa de calabaza asada con el cacao y la canela hasta obtener una crema suave. Incorpora la cucharada del crunchy de la base.
- Vierte una capa de la crema de calabaza y cacao sobre la base de frutos secos en cada vasito. Llévalo a la nevera.
- Tritura la pulpa de calabaza asada con los dátiles remojados y la sal hasta obtener una crema suave y homogénea. Si está muy espesa, añade una cucharadita de agua hasta lograr la consistencia deseada.
- Vierte la capa final de caramelo de calabaza sobre el relleno cremoso en cada vasito.
- Espolvorea avellanas picadas por encima. Refrigera durante al menos 30 minutos para que se asienten los sabores.
- Saca los vasitos del frigorífico y ¡prepárate para disfrutar de esta delicia!