Ingredientes:

  • 1 kg Tomates Cherry o Uva (pequeños y firmes)
  • 750 ml Aceite de Oliva Virgen Extra (AOVE)
  • 1 cabeza de Ajo (dientes enteros, ligeramente aplastados)
  • 3 ramas de Tomillo fresco (o romero)
  • 1 cucharada de Azúcar moreno o granulada
  • 1 cucharadita de Sal marina gruesa
  • 1/2 cucharadita de Pimienta negra recién molida

Instrucciones:

  1. Lava y seca los tomates. Si son grandes, córtalos por la mitad. Si usas tomates enteros, pincha suavemente cada uno con un palillo; esto ayuda a que el aceite y los sabores penetren.
  2. Separa los dientes de la cabeza de ajo y aplástalos ligeramente con el lado de un cuchillo para liberar su sabor (mantén la piel).
  3. Coloca los tomates, los dientes de ajo y las ramas de tomillo o romero en una fuente de horno. Distribúyelos uniformemente en una sola capa si es posible.
  4. Sazona la mezcla espolvoreando uniformemente el azúcar, la sal y la pimienta sobre los tomates.
  5. Cubre con Aceite: Vierte el Aceite de Oliva Virgen Extra (AOVE) lentamente hasta que los tomates estén completamente sumergidos o casi cubiertos por completo.
  6. Precalienta el horno a una temperatura baja y constante: 105°C – 110°C (225°F). La clave del confitado es la baja temperatura.
  7. Hornea Lentamente (Confitado): Introduce la fuente en el horno y hornea durante 1.5 a 2 horas. Los tomates deben estar muy suaves, arrugados y ligeramente colapsados, pero nunca marrones o tostados.
  8. Verifica la Textura: Pasada la hora y media, los tomates deben haber perdido su firmeza y el aceite burbujeará muy suavemente. Retira la fuente del horno.
  9. Enfría: Deja que los tomates se enfríen completamente dentro del aceite. Esto permite que absorban la máxima cantidad de aroma y sabor.
  10. Almacena: Una vez fríos, transfiere los tomates y todo el aceite infusionado a botes de cristal esterilizados y herméticos. Guárdalos en el refrigerador.