Ingredientes:
- 150g de chocolate negro (70% cacao)
- 125g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
- 125g de azúcar glass
- 6 huevos grandes (yemas y claras separadas)
- 125g de harina de repostería tamizada
- 1 pizca de sal
- 5ml de esencia de vainilla pura
- 200g de mermelada de albaricoque colada
- 50ml de agua
- 20g de azúcar blanquilla
- 150g de chocolate de cobertura (60% cacao)
- 150ml de nata para montar (35% materia grasa)
- 40g de mantequilla para el glaseado
Instrucciones:
- Precalienta el horno a 180°C. Engrasa un molde desmontable de 22 cm y cubre la base con papel vegetal.
- Funde los 150g de chocolate negro al baño maría o microondas en intervalos cortos. Deja atemperar para no desestabilizar la grasa de la mantequilla.
- Bate los 125g de mantequilla con el azúcar glass hasta que la mezcla esté pálida y cremosa. Añade las yemas de huevo una a una, integrando bien tras cada adición.
- Incorpora el chocolate fundido a la crema de mantequilla con movimientos envolventes usando una espátula de silicona.
- Monta las 6 claras con la pizca de sal hasta que formen picos suaves. Incorpora una tercera parte a la masa para aligerarla y luego el resto con movimientos muy suaves para no perder el aire.
- Añade la harina tamizada poco a poco, integrándola con suavidad. Vierte en el molde y hornea durante 45 minutos.
- Prepara el almíbar calentando la mermelada con el agua y el azúcar blanquilla. Corta el bizcocho frío por la mitad, cala ambas partes con el almíbar y rellena con una capa generosa de mermelada.
- Para el glaseado, calienta la nata hasta el punto de ebullición y viértela sobre el chocolate de cobertura picado. Añade los 40g de mantequilla y remueve hasta obtener una emulsión brillante.
- Coloca la tarta sobre una rejilla y vierte el glaseado cuando este alcance los 35-37°C para obtener un acabado de espejo profesional.