Ingredientes:

  • 200 g de galletas tipo María o Digestive integrales
  • 90 g de mantequilla sin sal derretida
  • 1 pizca de sal marina
  • 500 g de fresas frescas para el relleno
  • 400 g de yogur griego natural sin azúcar
  • 60 g de miel de acacia o sirope de agave
  • 15 g de gelatina neutra en polvo o 8 láminas
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla natural
  • 150 g de fresas frescas laminadas para decorar
  • Hojas de menta fresca

Instrucciones:

  1. Tritura las galletas hasta obtener una arena fina. Mézclalas con la mantequilla derretida y la pizca de sal. Presiona la mezcla firmemente en el fondo de un molde desmontable de 20-22 cm forrado con papel de horno y refrigera inmediatamente para sellar la base.
  2. Lava y tritura los 500g de fresas hasta obtener un puré homogéneo. Si prefieres una textura más fina, puedes pasarlo por un tamiz para eliminar las semillas.
  3. En un bol grande, combina el yogur griego, la miel (o agave) y la vainilla. Incorpora el puré de fresas y mezcla suavemente con varillas manuales.
  4. Hidrata la gelatina según las instrucciones del fabricante. Disuélvela en el microondas o al baño maría (sin que hierva) e incorpórala a la mezcla de yogur y fresas en un hilo constante mientras bates suavemente.
  5. Vierte la mezcla sobre la base de galleta fría. Alisa la superficie y refrigera por un mínimo de 4 horas para que la estructura proteica del yogur y la gelatina asienten correctamente.
  6. Antes de servir, desmolda con cuidado y decora con los 150g de fresas laminadas y las hojas de menta fresca.