Ingredientes:
- 1 1/4 tazas (150g) de harina de trigo común
- 1/2 cucharadita de sal
- 1/2 taza (115g) de mantequilla sin sal, fría y cortada en cubos
- 3-5 cucharadas de agua helada
- 4-5 tomates medianos maduros (aproximadamente 700g)
- 1 cucharadita de sal, para salar los tomates
- 1/2 taza de mayonesa de buena calidad
- 1 taza (100g) de queso cheddar añejo rallado
- 1/4 taza de albahaca fresca picada
- 2 cucharadas de cebolla morada picada finamente
- Pimienta negra recién molida al gusto
Instrucciones:
- Mezclar la harina y la sal. Agregar la mantequilla fría y trabajarla hasta obtener una textura arenosa. Incorporar el agua helada gradualmente hasta formar una masa. Formar un disco, envolver en film transparente y refrigerar por 30 minutos.
- Precalentar el horno a 190°C (375°F).
- Estirar la masa sobre una superficie enharinada y colocarla en el molde para tarta. Pinchar el fondo con un tenedor. Cubrir con papel de horno y agregar las pesas. Hornear durante 15 minutos. Retirar las pesas y el papel y hornear por 5-10 minutos más, hasta que esté ligeramente dorada. Dejar enfriar.
- Cortar los tomates en rodajas. Colocarlos en un colador, espolvorear con sal y dejar reposar por 30 minutos para que liberen el exceso de agua. Secar los tomates suavemente con papel de cocina.
- En un tazón, mezclar la mayonesa, el queso cheddar rallado, la albahaca picada, la cebolla morada picada y la pimienta negra.
- Extender la mezcla de mayonesa sobre la base de la masa pre-horneada. Colocar las rodajas de tomate sobre la mezcla de mayonesa, superponiéndolas ligeramente.
- Hornear en el horno precalentado durante 45-50 minutos, o hasta que la tarta esté dorada y burbujeante.
- Dejar enfriar la tarta durante al menos 15 minutos antes de cortarla y servirla.