Ingredientes:
- 1 ½ tazas (192g) de harina para todo uso, más extra para espolvorear
- ½ cucharadita (2g) de sal
- ½ taza (113g) de mantequilla sin sal fría, cortada en cubos de ½ pulgada
- ¼ taza (60ml) de agua helada
- 1 ½ tazas (300g) de azúcar granulada
- ¼ taza (25g) de maicena
- ¼ cucharadita (1g) de sal
- 1 ½ tazas (355ml) de agua
- 6 yemas de huevo grandes
- ½ taza (120ml) de jugo de limón recién exprimido (de aproximadamente 4-5 limones)
- 2 cucharadas (28g) de mantequilla sin sal, cortada en trozos
- 1 cucharada de ralladura de limón
- 6 claras de huevo grandes, a temperatura ambiente
- ½ cucharadita (2.5ml) de cremor tártaro
- ¾ taza (150g) de azúcar granulada
- ½ cucharadita (2.5ml) de extracto puro de vainilla
Instrucciones:
- Haz la corteza: Combina la harina y la sal. Incorpora la mantequilla fría. Agrega el agua helada y mezcla hasta que esté combinado. Forma un disco, envuelve y enfría durante al menos 30 minutos. Estira la masa y transfiérela al molde para pastel. Dobla los bordes. Pincha la corteza con un tenedor y hornea previamente (horneado a ciegas) con pesos para pastel hasta que esté ligeramente dorada. Deja enfriar.
- Prepara el relleno de limón: Bate el azúcar, la maicena y la sal en una cacerola. Incorpora gradualmente el agua. Cocina a fuego medio, revolviendo constantemente, hasta que espese y burbujee. Atempera las yemas de huevo batiendo una pequeña cantidad de la mezcla caliente en las yemas, luego bate las yemas en la cacerola. Cocina hasta que espese, revolviendo constantemente. Retira del fuego. Agrega el jugo de limón, la mantequilla y la ralladura de limón. Vierte el relleno en la corteza de pastel enfriada.
- Haz el merengue: En un tazón limpio y seco, bate las claras de huevo y el cremor tártaro hasta que se formen picos suaves. Agrega gradualmente el azúcar, batiendo hasta que se formen picos rígidos y brillantes. Agrega el extracto de vainilla.
- Arma y hornea: Extiende el merengue uniformemente sobre el relleno de limón, asegurándote de sellarlo a los bordes de la corteza. Hornea hasta que el merengue esté dorado, o usa un soplete de cocina para dorarlo. Deja enfriar completamente antes de cortar y servir (¡muy importante!).