Ingredientes:

  • 1 taza (140 g) de avellanas
  • 1 taza (aprox. 200 g) de dátiles, sin hueso
  • 2 cucharadas (10 g) de cacao en polvo puro, sin azúcar
  • 1 clavo de olor, molido
  • 1 cucharada sopera (15 ml) de aceite de coco, derretido
  • 3 tazas (aprox. 300 g) de calabaza fresca rallada
  • 1 taza (aprox. 200 g) de dátiles, sin hueso
  • 1 taza (85 g) de coco rallado, remojado y escurrido
  • 1/2 taza (120 ml) de leche de coco
  • 3 cucharadas (45 ml) de aceite de coco, derretido
  • 1 trocito (aprox. 1 cm) de jengibre fresco rallado
  • 1/4 cucharadita de canela molida
  • 1 cucharada (15 ml) de extracto de vainilla
  • Una pizca de sal rosa del Himalaya

Instrucciones:

  1. En el procesador de alimentos, tritura las avellanas hasta obtener una harina gruesa. Añade los dátiles, el cacao, el clavo y el aceite de coco. Tritura hasta obtener una masa pegajosa y homogénea. Si la masa está demasiado seca, añade un poco del agua de remojo del coco.
  2. Presiona la mezcla de la base en el fondo de los moldes, creando una capa uniforme. Refrigera mientras preparas el relleno.
  3. En el procesador de alimentos limpio, combina la calabaza rallada, los dátiles, el coco rallado remojado y escurrido, la leche de coco, el aceite de coco, el jengibre, la canela, la vainilla y la sal. Tritura hasta obtener una crema suave y homogénea. Si es necesario, añade un poco del agua de remojo del coco para ajustar la consistencia.
  4. Vierte el relleno sobre las bases de la tarta en los moldes. Extiende uniformemente con una espátula. Refrigera durante al menos 2 horas, o hasta que el relleno esté firme.
  5. Desmolda las tartas con cuidado. ¡A disfrutar!