Ingredientes:
- 2 unidades Claras de Huevo (a temperatura ambiente)
- 1/4 cucharadita Crema Tártaro
- 1/2 taza Azúcar Súper Fino (Granulada)
- 1/2 cucharadita Extracto de Vainilla
Instrucciones:
- Precalentar el horno a 95°C (200°F). Preparar dos bandejas para hornear cubriéndolas con papel pergamino. Asegúrese de que todos los utensilios (tazones, batidores) estén perfectamente limpios y libres de grasa.
- Coloque las claras de huevo a temperatura ambiente en el tazón de una batidora eléctrica. Comience a batir a velocidad media-alta hasta que las claras estén espumosas y empiecen a formar picos muy suaves.
- Cuando las claras estén espumosas, añada la Crema Tártaro (o el jugo de limón). Esto ayuda a estabilizar las proteínas. Continúe batiendo hasta alcanzar picos suaves y firmes que mantengan su forma ligeramente.
- Baje la velocidad de la batidora y comience a añadir el Azúcar Súper Fino muy lentamente, una cucharada a la vez. Es crucial que el azúcar se disuelva completamente en la mezcla. Aumente la velocidad a alta y bata hasta que el merengue esté brillante, espeso y forme picos rígidos y firmes que no se doblen al levantar el batidor. La mezcla debe sentirse suave al frotarla entre los dedos (sin granulosidad).
- Agregue el extracto de vainilla. Transfiera la mezcla a una manga pastelera equipada con la boquilla de su elección. Forme los suspiros sobre el papel pergamino en las bandejas preparadas, dejando espacio entre ellos.
- Hornee durante 90 minutos a 95°C (200°F). El objetivo no es cocinarlos, sino secarlos lentamente. Los suspiros deben sentirse ligeros y secos al tacto. Una vez transcurrido el tiempo, apague el horno, pero DEJE los suspiros dentro del horno con la puerta ligeramente abierta durante al menos una hora adicional, o hasta que el horno esté completamente frío. Esto asegura que se sequen por completo y queden crujientes, previniendo que 'lloren'.