Ingredientes:
- 450g tomatillos, sin cáscara y lavados
- 2-3 chiles serranos frescos, sin tallo
- ¼ cebolla blanca mediana, picada
- 2 dientes de ajo, pelados
- ½ taza de cilantro fresco (hojas y tallos)
- ½ taza de agua, o según sea necesario
- 1 cucharada de jugo de limón fresco
- Sal al gusto
Instrucciones:
- Coloca los tomatillos y los chiles serranos en una olla con suficiente agua para cubrirlos. Lleva a ebullición, luego reduce el fuego y cocina a fuego lento durante 5-7 minutos, o hasta que los tomatillos cambien de color y estén ligeramente suaves.
- Transfiere con cuidado los tomatillos cocidos, los serranos, la cebolla, el ajo, el cilantro y ½ taza del líquido de cocción (o agua fresca) a una licuadora o procesador de alimentos.
- Licúa hasta obtener una consistencia suave. Agrega más agua, una cucharada a la vez, si es necesario para alcanzar la consistencia deseada.
- Vierte la salsa en un tazón. Agrega el jugo de limón y la sal. Prueba y ajusta la sazón según sea necesario.
- Para un mejor sabor, refrigera la salsa durante al menos 30 minutos antes de servir.