Ingredientes:
- 2 cebollas blancas grandes, picadas finamente (brunoise)
- 2 zanahorias medianas, ralladas
- 3 dientes de ajo, laminados
- 1 hoja de laurel seca
- 1 cucharada sopera de harina de trigo
- 150 ml de vino blanco seco
- 500 ml de caldo de carne bajo en sodio
- 40 ml de aceite de oliva virgen extra
- Sal
- Pimienta negra
- Nuez moscada
Instrucciones:
- Calienta los 40 ml de aceite de oliva en la cazuela a fuego medio bajo. Añade la cebolla picada y la pizca de sal.
- Cocina la cebolla durante unos 10 minutos hasta que esté transparente y empiece a tomar un color ámbar muy suave.
- Incorpora la zanahoria rallada, los ajos laminados y la hoja de laurel. Remueve bien.
- Sigue cocinando todo junto otros 5-7 minutos hasta que la zanahoria esté tierna y el aroma a ajo sea irresistible.
- Espolvorea la cucharada de harina sobre las verduras. Cocina 2 minutos sin dejar de remover hasta que la harina huela a galleta tostada.
- Vierte los 150 ml de vino blanco. Sube el fuego un poco y raspa el fondo con la cuchara hasta que el alcohol se evapore y el líquido reduzca a la mitad.
- Añade los 500 ml de caldo de carne poco a poco, removiendo para que la harina se integre sin formar grumos.
- Agrega la pimienta negra y la pizca de nuez moscada. Prueba y ajusta de sal si fuera necesario.
- Deja que la salsa borbotee suavemente durante 10-15 minutos hasta que espese y brille intensamente.
- Si ya tienes tus albóndigas listas, incorpóralas ahora para que terminen de cocinarse en la salsa durante los últimos 5 minutos.