Ingredientes:

  • 3 yemas de huevo grandes
  • 15 ml de zumo de limón recién exprimido
  • 2 g de sal fina
  • 1 g de pimienta blanca molida
  • 200 g de mantequilla sin sal
  • 15 ml de agua caliente

Instrucciones:

  1. En un bol, batir las yemas con el zumo de limón, la sal y la pimienta. Colocar el bol sobre una olla con agua caliente (baño María), asegurándose de que el fondo del bol no toque el agua, y batir vigorosamente hasta que la mezcla espese y adquiera un color amarillo pálido y cremoso.
  2. Derretir la mantequilla hasta que esté líquida pero sin llegar a hervir.
  3. Incorporar la mantequilla derretida a las yemas en un hilo muy fino, casi gota a gota, mientras se bate sin parar hasta que la salsa brille y gane cuerpo, volviéndose densa y homogénea.
  4. Retirar el bol del fuego. Si la textura es demasiado pesada, añadir unas gotas de agua caliente y batir rápidamente. Ajustar la acidez con una pizca extra de limón si es necesario.