Ingredientes:

  • 30 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 100 g de cebolla blanca, picada en brunoise
  • 15 g de ajo, finamente picados
  • 40 g de zanahoria, rallada finamente
  • 800 g de tomates pelados o passata de tomate
  • 5 g de sal
  • 2 g de pimienta negra recién molida
  • 10 g de albahaca fresca, troceada a mano
  • 2 g de orégano seco

Instrucciones:

  1. Calentar el aceite de oliva en la cacerola a fuego medio. Añadir la cebolla y la zanahoria rallada, cocinando durante 5-7 minutos hasta que la cebolla esté translúcida y la zanahoria haya comenzado a fundirse.
  2. Incorporar el ajo y cocinar solo por 1 minuto más hasta que desprenda su aroma, evitando que tome un color marrón oscuro.
  3. Verter el tomate triturado en la cacerola, mezclar bien con el sofrito y añadir la sal y la pimienta.
  4. Bajar el fuego a medio-bajo y dejar cocinar sin tapa durante 15 minutos hasta que la salsa se concentre, oscurezca y el aceite comience a separarse ligeramente en los bordes.
  5. Apagar el fuego e incorporar la albahaca fresca y el orégano, removiendo suavemente para liberar los aceites esenciales.
  6. Opcionalmente, pasar la batidora de mano durante 10 segundos para obtener una textura totalmente homogénea.