Ingredientes:
- 375 ml (1 1/2 tazas) de leche tibia
- 7 g (2 1/4 cucharaditas) de levadura seca activa
- 75 g (1/3 taza) de azúcar granulada
- 1 huevo grande
- 60 g (1/4 taza) de mantequilla sin sal, derretida y enfriada
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 500 g (4 tazas) de harina de trigo todo uso, más extra para espolvorear
- 1/2 cucharadita de sal
- Aceite vegetal (girasol o canola) suficiente para freír (unos 4 tazas)
- 100 g (1/2 taza) de azúcar granulada
- 2 cucharaditas de canela en polvo
Instrucciones:
- En un bol, combinar la leche tibia, la levadura y 1 cucharada de azúcar. Dejar reposar 5-10 minutos, hasta que esté espumosa.
- Añadir el resto del azúcar, el huevo, la mantequilla derretida y la vainilla a la mezcla de levadura. Mezclar bien.
- En otro bol, mezclar la harina y la sal. Incorporar gradualmente los ingredientes secos a los húmedos, mezclando hasta formar una masa pegajosa.
- Volcar la masa sobre una superficie enharinada y amasar durante 5-7 minutos, hasta que esté suave y elástica. Si es necesario, añadir más harina, una cucharada a la vez.
- Colocar la masa en un bol engrasado, darle la vuelta para que se impregne de aceite, cubrir con un paño limpio y dejar levar en un lugar cálido durante 1-1.5 horas, o hasta que duplique su tamaño.
- Volcar la masa sobre una superficie enharinada y estirar hasta que tenga aproximadamente 1 cm de grosor. Utilizar un cortador de rosquillas para cortar las rosquillas y los agujeros.
- Colocar las rosquillas sobre una bandeja cubierta con papel de horno y dejar levar durante 30 minutos.
- Calentar el aceite a 175°C (350°F). Freír las rosquillas en lotes, durante 2-3 minutos por cada lado, hasta que estén doradas.
- Retirar las rosquillas con una espumadera y colocarlas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Mezclar el azúcar y la canela en un bol. Rebozar las rosquillas calientes en la mezcla de azúcar y canela.
- Servir las rosquillas calientes o a temperatura ambiente.