Ingredientes:
- 525g de harina de repostería tamizada
- 3 huevos camperos tamaño L
- 150g de azúcar blanca para la masa
- 100ml de aceite de oliva virgen extra variedad suave
- 50ml de licor de anís
- 16g de levadura química en polvo
- Ralladura de limón
- Ralladura de naranja
- Piel de limón
- Anís en grano (matalahúva)
- Azúcar blanca para el acabado final
- Canela de Ceylán en polvo
Instrucciones:
- Infusionar el aceite: Calienta los 100ml de aceite con la piel de limón y la matalahúva. Retira del fuego cuando el limón empiece a dorarse. Deja enfriar completamente para evitar el sabor a aceite crudo.
- Preparar los secos: Tamiza la harina junto con la levadura química en un bol grande.
- Batir la base: En otro recipiente, bate los 3 huevos con los 150g de azúcar hasta que la mezcla blanquee y esté espumosa.
- Emulsionar líquidos: Añade el aceite ya frío (colado), el licor de anís y las ralladuras frescas a los huevos batidos.
- Integrar la masa: Vierte los líquidos sobre la harina poco a poco. Mezcla con una cuchara de madera hasta que no veas rastros de harina seca.
- Reposo necesario: Deja descansar la masa 15 minutos. Esto permite que la harina se hidrate y sea más fácil de manejar.
- Formar los roscos: Engrasa tus manos con aceite. Toma porciones del tamaño de una nuez, haz un cordón y une los extremos.
- Fritura controlada: Fríe en abundante aceite caliente (170°C) hasta que suban a la superficie y doren uniformemente.
- Escurrir con cuidado: Saca los roscos a un plato con papel absorbente solo unos segundos para quitar el exceso de grasa.
- Rebozado final: Pasa los roscos por la mezcla de azúcar y canela mientras aún estén calientes.