Ingredientes:
- 400 g Agua tibia (35-40°C)
- 7 g Levadura seca instantánea
- 500 g Harina de fuerza o panadera (11-13% de proteína)
- 10 g Sal fina
- 30 g Aceite de Oliva Virgen Extra (AOVE) para la masa
- 80 g Aceite de Oliva Virgen Extra (AOVE) para el acabado
- 1 cucharadita Sal marina en escamas (Maldon o similar)
- 2 ramitas Romero fresco (opcional)
Instrucciones:
- En el bol grande, disuelva la levadura seca en el agua tibia. Deje reposar 5 minutos. Agregue la harina y mezcle solo hasta que no queden grumos secos. Cubra y deje reposar (Autolisis) por 30 minutos.
- Espolvoree la sal sobre la masa e incorpore las 2 cucharadas de AOVE (30g). Mezcle a mano, pellizcando y doblando la masa vigorosamente durante 2-3 minutos hasta que la sal se incorpore.
- Humedezca sus manos. Realice 4 Pliegues y Estiramientos (Stretch & Fold): tome un borde, estírelo suavemente y dóblelo sobre el centro. Cubra y deje reposar 30 minutos. Repita este ciclo de pliegues y descanso tres veces más (4 series en total).
- Después del último pliegue, unte ligeramente el bol con AOVE. Cubra herméticamente y deje fermentar a temperatura ambiente hasta que duplique su tamaño (1.5 a 2 horas). (Opción: Refrigere de 12 a 18 horas para mejor sabor).
- Vierta la mitad del AOVE de acabado (40g) directamente en el molde rectangular (23x33 cm). Asegúrese de que el aceite cubra todo el fondo generosamente.
- Vuelque la masa suavemente sobre el molde aceitado. Voltee la masa para cubrir ambos lados con aceite. Deje reposar 15 minutos. Luego, estire suavemente con los dedos hasta que cubra la base. Si se resiste, repita el reposo y estiramiento.
- Cubra el molde y deje reposar 45 minutos. Precaliente el horno a 220°C (425°F). Vierta el resto del aceite (40g) sobre la superficie. Con los dedos, presione profundamente la masa hasta el fondo del molde, creando los característicos hoyuelos. Esparza el romero y la sal marina.
- Hornee durante 20 a 25 minutos hasta que esté dorada intensa. Retire inmediatamente la Focaccia del molde y colóquela sobre una rejilla para que se enfríe completamente antes de cortar, asegurando una base crujiente.