Ingredientes:
- 4 claras de huevo grandes (aprox. 120g), a temperatura ambiente
- 250 g de azúcar blanco granulado
- 1/2 cucharadita de crema tártara (o 1 cucharadita de jugo de limón)
- 1/2 cucharadita de extracto de vainilla
- Una pizca pequeña de sal
Instrucciones:
- Caliente una olla con unas pulgadas de agua a fuego medio-bajo. Asegúrese de que el tazón de la batidora encaje sobre la olla sin que la base toque el agua (baño María). Combine las claras de huevo y el azúcar en el tazón resistente al calor. Colóquelo sobre el vapor.
- Revuelva constantemente con un batidor de mano hasta que la mezcla alcance entre 60°C y 65°C, o hasta que ya no sienta ningún gránulo de azúcar al frotar la mezcla entre sus dedos (aproximadamente 5-7 minutos). Retire del calor inmediatamente.
- Transfiera la mezcla tibia a la batidora. Agregue la crema tártara y la sal. Comience a batir a velocidad baja y aumente gradualmente a velocidad alta. Bata por 8 a 10 minutos.
- Continúe batiendo hasta que el merengue esté brillante, muy espeso y forme picos rígidos que se mantengan firmes al levantar el batidor. Incorpore el extracto de vainilla en el último minuto de batido.
- Precaliente el horno a 95°C (200°F). Cubra dos bandejas con papel pergamino. Transfiera el merengue a una manga pastelera y forme 'besos' de 3-4 cm sobre las bandejas. Hornee (o seque) durante 1 hora y 45 minutos a 2 horas, o hasta que los suspiros estén firmes al tacto y se desprendan fácilmente del papel.
- Apague el horno, pero deje los suspiros dentro con la puerta ligeramente entreabierta durante al menos 30 minutos o hasta que el horno se enfríe por completo. Esto evita que se agrieten. Almacenar en un recipiente hermético.