Ingredientes:

  • 300 g harina de trigo todo uso
  • 3 huevos grandes
  • 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
  • Una pizca de sal
  • Unas gotas de agua fría
  • 250 g ricota fresca
  • 200 g espinacas frescas
  • 50 g queso parmesano rallado
  • 1 huevo pequeño
  • Nuez moscada recién rallada al gusto
  • Sal y pimienta negra recién molida al gusto

Instrucciones:

  1. Prepara la Masa: En un bol grande, mezcla la harina y la sal. Haz un hueco en el centro y añade los huevos y el aceite de oliva. Mezcla con un tenedor hasta que se forme una masa. Amasa sobre una superficie enharinada durante unos 8-10 minutos, hasta obtener una masa lisa y elástica. Envuelve en papel film y refrigera durante 30 minutos.
  2. Prepara el Relleno: Lava bien las espinacas frescas. Cocínalas al vapor o en agua hirviendo durante unos minutos hasta que estén tiernas. Escúrrelas bien y pícalas finamente (o descongelar y escurrir bien si usas congeladas). Mezcla la ricota, las espinacas, el queso parmesano, el huevo, la nuez moscada, la sal y la pimienta en un bol.
  3. Extiende la Masa: Divide la masa en dos partes. Estira cada parte con un rodillo o una máquina para pasta hasta obtener una lámina fina (aproximadamente 1-2 mm de grosor).
  4. Rellena y Forma los Ravioles: Coloca una cucharadita de relleno sobre una de las láminas de pasta, dejando espacio entre cada montón. Humedece la pasta alrededor del relleno con agua. Cubre con la otra lámina de pasta. Presiona alrededor del relleno para sellar los ravioles, asegurándote de eliminar el aire. Corta los ravioles con una rueda para cortar pasta o un cuchillo afilado.
  5. Cocina los Ravioles: Hierve agua con sal en una olla grande. Cocina los ravioles en lotes pequeños hasta que suban a la superficie (aproximadamente 3-5 minutos).
  6. Sirve: Retira los ravioles con una espumadera y sírvelos inmediatamente con tu salsa favorita.