Ingredientes:

  • 1 (2-3 libras) Calabaza de Castilla
  • 2 cucharadas de Aceite de Oliva Virgen Extra
  • 1/4 cucharadita de Sal Marina
  • 1/4 cucharadita de Canela Molida (opcional)
  • 1/8 cucharadita de Nuez Moscada Molida (opcional)

Instrucciones:

  1. Precalienta el horno a 200°C. Cubre una bandeja para hornear con papel de hornear si lo deseas.
  2. Corta con cuidado la calabaza por la mitad de arriba a abajo. Saca las semillas y la pulpa fibrosa con una cuchara.
  3. Rocía los lados cortados de la calabaza con aceite de oliva. Espolvorea con sal, canela (si la usas) y nuez moscada (si la usas). Coloca las mitades de la calabaza con el lado cortado hacia abajo en la bandeja para hornear.
  4. Asa durante 45-60 minutos, o hasta que la pulpa de la calabaza esté muy tierna y se pueda perforar fácilmente con un tenedor.
  5. Deja que la calabaza se enfríe un poco hasta que puedas manipularla cómodamente.
  6. Saca la pulpa cocida de la calabaza de la piel y colócala en una licuadora o procesador de alimentos.
  7. Licúa hasta que quede completamente suave, raspando los lados según sea necesario. Agrega una o dos cucharadas de agua si es necesario para lograr una consistencia suave, pero trata de evitarlo.
  8. Prueba y ajusta la sazón según sea necesario. Agrega más sal, canela o nuez moscada a tu gusto.
  9. Usa inmediatamente o guarda en el refrigerador hasta por 5 días, o congela hasta por 3 meses.