Ingredientes:
- 4 muslos de pollo con piel y hueso (o pechugas, cortadas en trozos medianos), aproximadamente 600g
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (30 ml)
- 4 dientes de ajo, picados finamente
- 250g champiñones frescos, laminados
- 1/2 taza de vino blanco seco (120 ml) (opcional, pero recomendado)
- 1/2 taza de caldo de pollo (120 ml)
- 2 cucharadas de perejil fresco, picado (30 ml)
- 1 cucharadita de pimentón dulce (5 ml)
- Sal y pimienta negra recién molida al gusto
Instrucciones:
- Secar bien el pollo con papel de cocina y sazonar con sal, pimienta y pimentón.
- Calentar el aceite de oliva en la sartén a fuego medio-alto. Dorar el pollo por todos los lados hasta que esté dorado y crujiente. Retirar el pollo de la sartén y reservar.
- En la misma sartén, añadir el ajo picado y cocinar durante 1 minuto hasta que esté fragante (¡cuidado de no quemarlo!). Añadir los champiñones laminados y cocinar hasta que estén dorados y hayan soltado su jugo.
- Si se utiliza vino blanco, verterlo en la sartén y raspar el fondo para despegar los trocitos dorados (fond). Cocinar durante 1-2 minutos para que se evapore el alcohol.
- Verter el caldo de pollo en la sartén. Volver a colocar el pollo en la sartén, asegurándose de que esté parcialmente sumergido en el líquido.
- Bajar el fuego a bajo, tapar la sartén y cocinar a fuego lento durante 15-20 minutos, o hasta que el pollo esté completamente cocido y tierno (temperatura interna de 74°C / 165°F).
- Justo antes de servir, espolvorear el perejil fresco picado por encima.