Ingredientes:

  • 800g de muslos de pollo con piel y hueso
  • 1 cucharadita de sal marina
  • 1 cucharadita de pimienta negra recién molida
  • 1 cucharadita de pimentón de la Vera o cúrcuma
  • 400g de arroz de grano largo o tipo bomba
  • 1 cebolla morada mediana picada en brunoise
  • 2 dientes de ajo grandes laminados
  • 1 pimiento rojo cortado en cubos pequeños
  • 1 zanahoria cortada en cubos pequeños
  • 100g de guisantes frescos o congelados
  • 750ml de caldo de pollo bajo en sodio
  • 120ml de vino blanco seco
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra

Instrucciones:

  1. Sazonar generosamente las piezas de pollo con la sal, pimienta y pimentón por ambos lados.
  2. En una cazuela ancha de fondo pesado, calentar el aceite de oliva a fuego medio-alto. Colocar el pollo con la piel hacia abajo y sellar durante 6 minutos hasta que esté dorado y crujiente. Voltear y sellar por el otro lado. Retirar el pollo y reservar.
  3. En la misma grasa del pollo, añadir la cebolla, el pimiento y la zanahoria. Sofreír hasta que la cebolla esté translúcida. Agregar el ajo laminado y cocinar por 1 minuto adicional.
  4. Incorporar el arroz y remover durante 2 minutos para nacarar el grano, asegurando que se impregne de los sabores del fondo de la olla.
  5. Verter el vino blanco para desglasar, raspando el fondo de la cazuela. Dejar evaporar el alcohol por 2 minutos.
  6. Añadir el caldo de pollo caliente y los guisantes. Reincorporar las piezas de pollo sobre el arroz. Cocinar a fuego medio durante 18 minutos hasta que el líquido se absorba.
  7. Apagar el fuego, cubrir con una tapa o paño limpio y dejar reposar durante 5 minutos para permitir la distribución uniforme del vapor antes de servir.