Ingredientes:
- 500 g de harina de fuerza
- 300 ml de agua tibia
- 7 g de levadura seca de panadero
- 10 g de sal fina
- 20 ml de aceite de oliva virgen extra
- 200 g de salsa de tomate natural
- 250 g de queso mozzarella rallado
- 100 g de calabacín
- 100 g de pimiento rojo
- 100 g de champiñones
- 50 g de cebolla morada
- 15 ml de aceite de oliva
- 2 g de orégano seco
Instrucciones:
- Mezclar la harina y la levadura en el bol. Añadir el agua tibia y el aceite, integrando con una cuchara o con las manos hasta obtener una masa homogénea. Nota: El agua debe estar tibia, no caliente, para no matar la levadura.
- Incorporar la sal al final y amasar durante 10 minutos sobre una superficie limpia hasta que la masa esté lisa y elástica. Sabrás que está lista cuando al presionar la masa con el dedo, esta regrese lentamente a su forma original.
- Colocar la masa en un bol aceitado, cubrir con un paño húmedo y dejar reposar en un lugar cálido durante 2 horas hasta que duplique su volumen.
- Calentar el aceite de oliva en una sartén y saltear la cebolla, el pimiento, el calabacín y los champiñones a fuego medio alto. Cocinar 5-7 min hasta que se doren y pierdan la humedad.
- Precalentar el horno a 250°C. Es vital que el horno esté muy caliente antes de introducir la pizza.
- Extender la masa sobre papel sulfurizado con un rodillo o con las manos hasta lograr un grosor de 0.5 cm. Nota: No la dejes demasiado fina en el centro o se romperá con el peso de los vegetales.
- Distribuir la salsa de tomate evitando los bordes para que estos puedan inflarse y quedar crujientes. Esparcir la mozzarella y añadir los vegetales salteados y el orégano.
- Hornear durante 12-15 minutos hasta que el queso burbujee y los bordes estén dorados y crujientes.