Ingredientes:
- 1 kg de patatas (variedad Monalisa o Kennebec)
- 2 litros de agua
- 15 g de sal fina
- 3 g de bicarbonato de sodio
- 60 ml de aceite de oliva virgen extra
- 2 ramas de romero fresco
- 1 cucharadita de pimentón de la Vera
- Pimienta negra recién molida al gusto
Instrucciones:
- Pela el kilo de patatas y córtalas en trozos grandes de unos 4-5 cm. Busca que tengan bordes irregulares. Ponlas en una olla con agua fría, la sal y el bicarbonato.
- Lleva a ebullición y cocina durante 10-12 minutos hasta que los bordes se vean ligeramente deshechos pero el centro siga firme.
- Mientras hierven, calienta el aceite en una sartén pequeña con el ajo y el romero. Retira del fuego cuando el ajo esté dorado.
- Escurre las patatas y deja reposar en el colador durante 2 minutos para que escape el vapor.
- Agita las patatas con energía dentro del colador o la olla para crear una capa de almidón rugoso en la superficie.
- Precalienta el horno a 200°C con la bandeja metálica dentro.
- En un bol espacioso, mezcla las patatas con el aceite de oliva (infused with garlic and rosemary), pimentón de la Vera, y la pimienta.
- Vierte las patatas sobre la bandeja caliente y extiéndelas sin que se toquen.
- Hornea durante 20 minutos, dales la vuelta con cuidado, y hornea otros 20-25 minutos hasta que estén doradas y crujientes.
- Saca del horno y añade los ajos y el romero de la infusión (que habías reservado) por encima antes de servir.