Ingredientes:
- 1 litro de leche entera
- 1 rama de canela de Ceylán
- 1 piel de limón (solo la parte amarilla)
- 1 cucharadita de extracto de vainilla puro
- 8 yemas de huevo grandes
- 150 gramos de azúcar blanca granulada
- 30 gramos de Maizena (almidón de maíz)
- 6 galletas tipo María
- 1 cucharadita de canela en polvo para decorar
Instrucciones:
- Reserva un vaso de la leche fría (unos 150 ml) y vierte el resto en la cazuela. Necesitamos ese poco de leche fría para disolver el almidón sin que se formen pelotas.
- Añade la rama de canela, la piel de limón y la vainilla a la leche en la cazuela. Calienta a fuego medio hasta que esté a punto de hervir.
- Apaga el fuego en cuanto veas las primeras burbujas, tapa la olla y deja que infusione 10 minutos. Sentirás cómo el aroma a limón invade toda la cocina.
- Mientras la leche descansa, bate en un bol las 8 yemas con los 150g de azúcar hasta que la mezcla claree ligeramente.
- En el vaso de leche fría que reservaste, añade los 30g de Maizena y remueve con energía hasta que no quede rastro de polvillo blanco.
- Vierte la leche con Maizena en el bol de las yemas y azúcar. Mezcla bien para que todo sea un líquido homogéneo.
- Cuela la leche caliente sobre la mezcla de yemas, vertiendo muy poco a poco y sin dejar de batir. Esto evita que las yemas se cocinen de golpe y se conviertan en revuelto.
- Devuelve toda la mezcla a la cazuela limpia. Calienta a fuego suave medio, removiendo constantemente con las varillas en forma de ocho.
- Cocina durante unos 8-10 minutos hasta que la espuma desaparezca y la crema cubra el dorso de una cuchara. Nunca dejes que hierva con fuerza.
- Retira del fuego, pasa por el colador a una jarra y vierte en los cuencos. Coloca una galleta María encima de cada uno y deja enfriar a temperatura ambiente antes de llevar a la nevera.