Ingredientes:
- 500 ml de nata para montar (mínimo 35% MG), muy fría
- 60 g de azúcar glass
- 1 cucharadita de extracto puro de vainilla
- 1 cucharada de leche en polvo
Instrucciones:
- Mete el bol y las varillas en el congelador durante 15 minutos antes de empezar. Un recipiente metálico retendrá mucho mejor el frío que uno de plástico o cristal, ayudando a que la grasa de la nata no se caliente durante la fricción del batido.
- Vierte los 500 ml de nata fría en el bol helado. Nota: La temperatura ideal es entre 2°C y 4°C.
- Empieza a batir a velocidad media baja hasta que veas burbujas grandes en la superficie.
- Sube a velocidad media alta. Bate 2 minutos hasta que la nata empiece a dejar rastro de las varillas.
- Añade los 60 g de azúcar glass poco a poco, como si fuera lluvia fina. Nota: No lo eches todo de golpe para no desinflar el aire atrapado.
- Agrega la cucharada de leche en polvo y la vainilla. Huele ese aroma dulce y lácteo que se desprende.
- Sigue batiendo hasta que se formen picos firmes que no se mueven al levantar la varilla.
- En cuanto veas que la superficie pierde el brillo y se vuelve mate, para inmediatamente.
- Gira el bol ligeramente; la nata debe quedarse pegada sin deslizarse ni un milímetro.