Ingredientes:

  • 170g de chocolate amargo (mínimo 70% de cacao)
  • 30g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
  • 1 pizca de sal marina
  • 3 huevos grandes (separados en yemas y claras)
  • 50g de azúcar blanca fina
  • 120ml de nata para montar (mínimo 35% de materia grasa)
  • 5ml de extracto de vainilla puro

Instrucciones:

  1. Trocea los 170g de chocolate amargo en piezas uniformes para una fusión pareja.
  2. Derrite el chocolate con los 30g de mantequilla al baño maría hasta que se vea fluido y sin grumos. Evita que el bol toque el agua hirviendo.
  3. Retira del fuego y añade la pizca de sal marina y la vainilla, dejando que la temperatura baje ligeramente.
  4. Incorpora las 3 yemas de huevo una a una al chocolate, batiendo con energía tras cada adición.
  5. En un bol aparte, bate las 3 claras hasta que se formen picos suaves e incorpora los 50g de azúcar poco a poco.
  6. Monta los 120ml de nata fría en otro recipiente hasta que esté firme pero aún cremosa. Si te pasas, se convertirá en mantequilla.
  7. Añade un tercio de las claras a la mezcla de chocolate para aligerarla y mezcla sin miedo.
  8. Incorpora el resto de las claras con movimientos envolventes, dibujando un J con la espátula.
  9. Añade la nata montada al final, manteniendo la suavidad para no perder el volumen.
  10. Vierte en copas individuales y refrigera por un mínimo de 2 horas hasta que esté firme al tacto.