Ingredientes:
- 250 g de masa quebrada refrigerada
- 10 g de mantequilla derretida
- 100 g de calabacín picado en cubos pequeños
- 100 g de zanahoria rallada fina
- 50 g de puerro (solo la parte blanca) finamente picado
- 15 ml de aceite de oliva virgen extra
- 2 g de sal
- 1 g de pimienta negra molida
- 3 huevos grandes
- 150 ml de nata líquida para cocinar (mínimo 35% materia grasa)
- 80 g de queso emmental o gruyère rallado
- 2 g de nuez moscada rallada
Instrucciones:
- Calienta el aceite de oliva en la sartén. Saltea el puerro, la zanahoria y el calabacín a fuego medio hasta que estén translúcidos y el agua se haya evaporado. Nota: Si quedan agua, la quiche quedará aguada.
- Retira los vegetales del fuego y deja que se enfríen un poco. No los mezcles calientes con los huevos o los cocinarás antes de tiempo.
- Corta círculos de masa quebrada un poco más grandes que tus moldes.
- Pincela cada hueco del molde con mantequilla derretida. Presiona la masa firmemente contra las paredes y el fondo para que no queden burbujas de aire.
- Bate los huevos con la nata, la nuez moscada, la sal y la pimienta. Hazlo con movimientos suaves hasta lograr una emulsión homogénea sin demasiada espuma.
- Añade el queso rallado y los vegetales salteados a la mezcla de huevos. Mezcla con una cuchara para distribuir todo el relleno.
- Vierte la mezcla en las tartaletas, llenando hasta que falten 3 mm para llegar al borde. Nota: El relleno sube un poco en el horno.
- Hornea a 180°C durante 20-25 minutos hasta que la superficie tenga un color caoba y la masa esté dorada y firme.