Ingredientes:

  • 100 ml de leche de vaca entera a temperatura ambiente
  • 200 ml de aceite de girasol
  • 1 pizca de sal marina fina
  • 1 cucharada de jugo de limón recién exprimido
  • 1 diente de ajo pequeño

Instrucciones:

  1. Vierte los 100 ml de leche en el fondo del vaso medidor.
  2. Añade el diente de ajo pelado (si decides usarlo) y la pizca de sal marina.
  3. Vierte los 200 ml de aceite de girasol con cuidado, dejando que repose sobre la leche. Verás una separación clara entre ambos líquidos.
  4. Introduce la batidora hasta que toque el fondo del vaso, cubriendo completamente la leche.
  5. Enciende la batidora a velocidad media alta, pero mantén el brazo totalmente quieto.
  6. Observa cómo la mezcla empieza a cambiar de color desde el fondo, volviéndose blanca y opaca. Escucharás un sonido más grave cuando empiece a espesar.
  7. Cuando veas que casi todo el fondo es una crema blanca, empieza a inclinar la batidora ligeramente para que el aceite superior baje.
  8. Sube y baja el brazo con movimientos muy lentos y suaves hasta que el aceite desaparezca por completo.
  9. Añade la cucharada de jugo de limón y bate 5 segundos más para integrar la acidez.
  10. Prueba la consistencia: debe ser firme pero capaz de deslizarse suavemente.