Ingredientes:

  • 1 yema de huevo grande, a temperatura ambiente
  • 1 cucharada (15 ml) de zumo de limón fresco o vinagre de vino blanco
  • 1 cucharadita (5 ml) de mostaza Dijon, opcional
  • 1 taza (240 ml) de aceite de sabor neutro, como canola, girasol u oliva ligero
  • Sal y pimienta negra recién molida, al gusto

Instrucciones:

  1. Mide todos los ingredientes cuidadosamente. Asegúrate de que la yema de huevo esté a temperatura ambiente.
  2. En una batidora (o tazón, si vas a batir a mano), añade la yema de huevo, el zumo de limón (o vinagre) y la mostaza Dijon (si la usas).
  3. Comienza a batir a baja velocidad (o batir a mano).
  4. MUY lentamente, vierte el aceite en la mezcla en un hilo fino y constante. Si usas una batidora, gotea el aceite en un chorro fino y constante. Si lo haces a mano, añade el aceite gota a gota inicialmente, luego en un chorro muy fino a medida que se forma la emulsión.
  5. A medida que la mezcla se espese, puedes aumentar gradualmente la velocidad. Continúa añadiendo el aceite hasta que la mayonesa alcance la consistencia deseada.
  6. Sazona con sal y pimienta al gusto.
  7. Transfiere la mayonesa a un recipiente hermético y guárdala en el refrigerador hasta por 3-4 días.