Ingredientes:

  • 1 taza (125 gramos) de harina de trigo todo uso
  • 1 1/4 tazas (300 ml) de leche entera
  • 2 huevos grandes
  • 2 cucharadas (30 gramos) de mantequilla sin sal derretida, más un poco más para engrasar la sartén
  • 1 cucharadita (5 ml) de azúcar (opcional, para crepes dulces)
  • 1/4 cucharadita (1.25 ml) de sal

Instrucciones:

  1. En un bol grande, combina la harina, el azúcar (si la usas) y la sal. Mezcla con una cuchara o batidor de varillas hasta que se integren.
  2. Haz un hueco en el centro de los ingredientes secos y casca los huevos. Vierte la leche poco a poco, batiendo constantemente para evitar que se formen grumos. Añade la mantequilla derretida y sigue batiendo hasta obtener una masa homogénea y líquida, como nata líquida espesa.
  3. Cubre el bol con papel film y refrigera durante al menos 20 minutos (y hasta 2 horas). Esto permite que el gluten de la harina se relaje y los crepes queden más tiernos.
  4. Calienta una sartén antiadherente a fuego medio. Engrasa ligeramente con mantequilla derretida. La sartén debe estar caliente, pero no humeando, para que el crepe no se queme.
  5. Vierte aproximadamente 1/4 taza (60 ml) de masa en la sartén caliente, inclinando la sartén rápidamente para que la masa cubra toda la superficie formando una capa fina y uniforme.
  6. Cocina durante 1-2 minutos, o hasta que los bordes se vean secos y ligeramente dorados, y la parte inferior esté dorada.
  7. Con una espátula delgada, levanta con cuidado el borde del crepe y dale la vuelta.
  8. Cocina durante 30-60 segundos más, o hasta que el segundo lado esté ligeramente dorado.
  9. Retira el crepe de la sartén y colócalo en un plato. Continúa cocinando el resto de la masa, apilando los crepes cocidos en el plato. Puedes cubrirlos con papel de aluminio o un paño limpio para mantenerlos calientes.
  10. Rellena y disfruta de tus crepes con tus ingredientes favoritos. ¡Qué aproveche!