Ingredientes:

  • 2 piezas de magret de pato (700g)
  • 10g de sal fina
  • 5g de pimienta negra recién molida
  • 150ml de zumo de naranja natural
  • 30ml de vinagre balsámico
  • 20g de miel de acacia o bosque
  • 15g de mantequilla fría

Instrucciones:

  1. Secar la piel del pato con papel absorbente. Realizar cortes en forma de diamante sobre la grasa sin llegar a la carne y salpimentar generosamente ambos lados. Nota: Los cortes evitan que la pieza se curve al calentarse
  2. Colocar los magrets en una sartén fría con la piel hacia abajo. Encender el fuego a nivel medio bajo y cocinar durante 8-12 minutos, retirando el exceso de grasa fundida con una cuchara. Escucharás un chisporroteo suave y constante.
  3. Cuando la piel esté crujiente y color caoba, subir el fuego a medio alto, voltear las piezas y cocinar durante 3-5 minutos hasta alcanzar el término medio. La carne debe sentirse elástica al tacto, no rígida.
  4. Retirar la carne de la sartén, cubrir ligeramente con papel aluminio y dejar reposar durante 5 minutos para redistribuir los jugos. Nota: Este es el paso más ignorado y el más importante
  5. En la misma sartén (tras retirar la mayoría de la grasa), añadir el zumo de naranja, el vinagre balsámico y la miel.
  6. Reducir a fuego medio hasta que la mezcla espese y tenga una consistencia de jarabe. Verás que las burbujas se vuelven más lentas y grandes.
  7. Ligar la salsa incorporando la mantequilla fría batida con energía. La salsa pasará de ser translúcida a tener un aspecto aterciopelado.
  8. Cortar el Magret de pato en medallones de unos 2 cm y bañar con la reducción.