Ingredientes:

  • 1 litro de leche entera
  • 1 taza de azúcar granulada
  • 4 huevos grandes
  • 1 rama de canela
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla puro
  • Pizca de sal

Instrucciones:

  1. Precalentar el horno: Precalienta el horno a 180°C (350°F). Prepare una bandeja para horno con agua caliente para el baño maría.
  2. Infusionar la leche: En una olla mediana, combina la leche y la rama de canela. Calienta a fuego medio, sin que hierva, hasta que la leche esté caliente y haya tomado el aroma de la canela (unos 5-7 minutos). Retira la rama de canela.
  3. Batir los huevos y el azúcar: En un tazón aparte, bate los huevos y el azúcar con una batidora de mano (o de varillas) hasta que estén pálidos y esponjosos.
  4. Incorporar la leche: Vierte lentamente la leche caliente infusionada sobre la mezcla de huevos y azúcar, batiendo constantemente para evitar que los huevos se cocinen.
  5. Añadir la vainilla y la sal: Agrega el extracto de vainilla y la pizca de sal a la mezcla. Mezcla bien.
  6. Colar la mezcla: Cuela la mezcla a través de un colador fino para eliminar cualquier grumo o residuo. Esto garantizará una textura súper suave.
  7. Verter en los ramekins: Vierte la mezcla en los ramekins individuales, llenándolos casi hasta el borde.
  8. Hornear al baño maría: Coloca los ramekins en la bandeja para horno con agua caliente. El agua debe llegar hasta la mitad de los ramekins.
  9. Hornear hasta que estén firmes: Hornea durante 40-50 minutos, o hasta que las jericallas estén firmes en los bordes pero aún ligeramente temblorosas en el centro. El tiempo de cocción puede variar dependiendo de tu horno. Observa: Las jericallas estarán listas cuando al insertar un palillo en el centro, éste salga limpio.
  10. Enfriar y refrigerar: Retira los ramekins del horno y déjalos enfriar a temperatura ambiente. Luego, refrigéralos durante al menos 2 horas antes de servir.