Ingredientes:
- 400g de pechuga de pollo cortada en dados de 1cm
- 150g de queso crema tipo Philadelphia
- 125g de queso provolone o gouda en lonchas (aprox. 5 lonchas)
- 1 cebolla tierna pequeña picada finamente
- 500g de masa de hojaldre (2 láminas rectangulares)
- 1 huevo grande batido
- 1 cucharada de semillas de sésamo o amapola
- 10g de aceite de oliva virgen extra
- 1 pizca de sal
- 1 pizca de pimienta negra
- 1 pizca de nuez moscada
Instrucciones:
- Pon el aceite de oliva en la sartén y cocina la cebolla con una pizca de sal hasta que esté transparente y tierna.
- Sube el fuego y añade los dados de pollo salpimentados. Cocina unos 4-5 minutos hasta que cambien de color pero sigan jugosos por dentro.
- Baja el fuego al mínimo, añade el queso crema y la nuez moscada. Remueve hasta que se forme una pasta homogénea que cubra el pollo.
- Pasa la mezcla a un plato frío y deja que pierda temperatura. Nunca pongas relleno caliente sobre hojaldre crudo.
- Extiende una lámina de hojaldre sobre el papel de horno. Pincha el centro con un tenedor, dejando los bordes libres.
- Coloca las lonchas de provolone sobre la base, dejando un margen de 2 cm en todo el perímetro.
- Distribuye la mezcla de pollo fría sobre las lonchas de queso de forma uniforme.
- Cubre con la segunda lámina de hojaldre. Presiona los bordes con un tenedor para sellar bien.
- Bate el huevo y pinta toda la superficie, asegurándote de llegar a las esquinas. Evita que el huevo chorree por los laterales, ya que esto pegaría las capas y no subirían bien.
- Introduce en el horno a 200°C durante 25 minutos hasta que veas una superficie inflada y de un color dorado profundo.