Ingredientes:
- 500g de garbanzos cocidos
- 400g de espinacas frescas
- 250ml de caldo de verduras
- 3 dientes de ajo grandes
- 60g de pan del día anterior
- 7g de pimentón de la Vera dulce
- 2g de comino en grano
- 30ml de vinagre de Jerez
- 40ml de aceite de oliva virgen extra
- 1g de sal
- 1g de pimienta negra
Instrucciones:
- Calienta los 40ml de aceite y fríe los 3 dientes de ajo enteros. Retira en cuanto estén dorados para que no amarguen el aceite. En el mismo aceite, fríe las 2 rebanadas de pan (60g). Cocina hasta que el pan esté rígido y suene al golpearlo.
- Coloca en el mortero los ajos fritos, el pan, los 2g de comino y los 30ml de vinagre.
- Machaca hasta obtener una pasta densa y homogénea. Huele la mezcla; debe ser ácida y penetrante.
- Apaga el fuego de la sartén y añade los 7g de pimentón al aceite caliente.
- Añade los 400g de espinacas frescas a la sartén. Cocina 2 minutos hasta que colapsen y reduzcan su volumen.
- Vierte los 500g de garbanzos cocidos y mezcla bien con el pimentón y las espinacas.
- Añade la pasta del mortero a la cazuela. Revuelve para que el pan empiece a ligar con el jugo de la verdura.
- Vierte los 250ml de caldo de verduras. Cocina a fuego medio 10 minutos hasta que el caldo se convierta en una salsa trabada.
- Ajusta de sal y pimienta. Deja reposar 3 minutos antes de servir para que los sabores se asienten.