Ingredientes:
- 500g de gambas o langostinos pelados y desvenados
- 125ml de aceite de oliva virgen extra
- 8 dientes de ajo grandes, laminados uniformemente
- 2 guindillas cayenas secas
- 15ml de brandy o jerez seco
- 1 pizca de sal marina gruesa
- 5g de perejil fresco picado
Instrucciones:
- Secar el marisco. Utiliza papel de cocina para eliminar toda la humedad de los 500g de gambas.
- Laminar el ajo. Corta los 8 dientes de ajo en láminas finas y uniformes. Retira el germen interior si quieres un sabor menos agresivo.
- Infusionar el aceite. Pon los 125ml de AOVE en la cazuela junto con las 2 guindillas y el ajo a fuego medio bajo. Huele a ajo suave y tostado, no a quemado.
- Vigilar el color. Cuando el ajo empiece a bailar y adquiera un tono dorado muy ligero, sube el fuego al máximo.
- Añadir las gambas. Vierte el marisco de golpe. Escucharás un chisporroteo intenso inmediato.
- Salar y remover. Añade la pizca de sal gruesa y remueve con una cuchara de madera durante 60 segundos.
- Flambear con brandy. Vierte los 15ml de brandy. Ten cuidado con la llama si cocinas con gas. Sentirás una nube aromática embriagadora.
- Finalizar con verde. Apaga el fuego cuando las gambas aún tengan un centro ligeramente traslúcido. El calor residual terminará de cocinarlas.
- Decorar. Espolvorea los 5g de perejil fresco por encima justo antes de servir.
- Servir inmediatamente. La cazuela debe llegar a la mesa emitiendo ese siseo característico.