Ingredientes:
- 2 ¼ tazas (280 gramos) de harina de trigo todo uso, cernida
- 1 cucharadita (5 gramos) de bicarbonato de sodio
- ½ cucharadita (3 gramos) de sal fina
- 2 cucharaditas (6 gramos) de jengibre molido
- 1 ½ cucharaditas (4 gramos) de canela molida
- ¼ cucharadita (1 gramo) de clavo de olor molido (opcional)
- 1 taza (226 gramos) de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente
- ¾ taza (150 gramos) de azúcar moreno compacta
- ½ taza (120 ml) de melaza oscura
- 1 huevo grande, a temperatura ambiente
- 1 cucharadita (5 ml) de extracto de vainilla pura
- ½ taza (100 gramos) de azúcar granulada (para espolvorear)
Instrucciones:
- Cernir y combinar en un tazón la harina, el bicarbonato, la sal y todas las especias (jengibre, canela, clavo). Reservar.
- En el tazón de la batidora, batir la mantequilla suave con el azúcar moreno hasta obtener una mezcla esponjosa y de color claro (aproximadamente 3-4 minutos).
- Añadir la melaza y la vainilla. Batir hasta que se incorporen. Añadir el huevo y batir solo hasta que se integre, raspando los bordes del tazón.
- Añadir la mezcla de ingredientes secos a la mezcla húmeda en dos adiciones, batiendo a velocidad baja solo hasta que la harina desaparezca. No sobre-amasar.
- Dividir la masa en dos discos, envolver firmemente en plástico film y refrigerar por un mínimo de 1 hora.
- Precalentar el horno a 175°C (350°F). Enharinar ligeramente una superficie limpia. Estirar la masa refrigerada a un grosor uniforme (unos 5 mm). Cortar las galletas y colocarlas en bandejas forradas con papel pergamino.
- Espolvorear las galletas con azúcar granulada si se desea una superficie crujiente.
- Hornear de 10 a 12 minutos. Los bordes deben verse firmes y ligeramente dorados. Evitar el horneado excesivo.
- Dejar reposar las galletas 5 minutos en la bandeja y luego transferirlas a una rejilla para enfriamiento completo.