Ingredientes:
- 400g garbanzos cocidos
- 75g tomates secos en aceite
- 1/4 cebolla mediana, picada
- 3 dientes de ajo, picados
- 4 hojas de apio, picadas finamente
- 1 cucharadita de curry en polvo
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- Zumo de 1 naranja pequeña (50ml)
- 1 cucharadita de sal
- 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 50g pipas de girasol tostadas, sin sal
- 1 cucharadita de orégano seco
- Panko (pan rallado japonés) para rebozar
- 1 huevo batido (opcional)
- 150g yogur de soja natural (sin azúcar)
- Zumo de 1/2 limón
- 1 cucharada de perejil fresco, picado
- Pimienta negra recién molida al gusto
- Sal al gusto
- 1 cucharada de AOVE
- 1 cucharadita de vinagre de arroz
Instrucciones:
- Pica la cebolla, el ajo y el apio. Escurre los tomates secos.
- En una sartén seca, tuesta las pipas de girasol a fuego medio hasta que estén ligeramente doradas y fragantes. Reserva.
- En el procesador de alimentos, combina los garbanzos cocidos, los tomates secos, la cebolla, el ajo, el apio, el curry, el pimentón dulce, la sal y el AOVE. Procesa hasta obtener una pasta espesa con algunos grumos.
- En un bol grande, mezcla la pasta de garbanzos con las pipas tostadas, el orégano, el zumo de naranja y un chorrito de AOVE. Mezcla bien.
- Con las manos, forma pequeñas bolas de la mezcla (aproximadamente 2 cucharadas por falafel) y aplástalas ligeramente para darles forma de disco.
- Si deseas un rebozado más dorado, pasa cada falafel primero por el huevo batido y luego por el panko. Si prefieres una versión más ligera, rebózala solo con el panko.
- Precalienta el horno a 180°C. Coloca los falafels en una bandeja para hornear forrada con papel de horno. Hornea durante 15 minutos, o hasta que estén dorados.
- Mientras los falafels se hornean, mezcla todos los ingredientes de la salsa de yogur en un bol pequeño. Ajusta la sal y la pimienta al gusto.
- Sirve los falafels calientes con la salsa de yogur (si la preparaste) y tus acompañamientos favoritos.