Ingredientes:
- 1 cabeza mediana de repollo verde, finamente rallado (aproximadamente 6 tazas / 500g)
- 1 zanahoria mediana, pelada y rallada (aproximadamente 1 taza / 100g)
- 1/2 cebolla blanca mediana, en rodajas finas (aproximadamente 1/2 taza / 50g)
- 1/2 taza de vinagre blanco (120ml)
- 1/4 taza de agua (60ml)
- 1 cucharada de orégano seco
- 1/2 cucharadita de hojuelas de pimiento rojo (o al gusto)
- 1 cucharadita de sal (o al gusto)
- Opcional: 1/4 taza de pimiento verde en julianas para darle color y textura
Instrucciones:
- Ralle el repollo y la zanahoria. Corte la cebolla en rodajas finas. Si lo usa, corte el pimiento verde en julianas.
- En un tazón grande, combine el repollo rallado, la zanahoria, la cebolla y el pimiento verde (si lo usa). Mezcle para distribuir uniformemente.
- En un tazón pequeño aparte, mezcle el vinagre blanco, el agua, el orégano, las hojuelas de pimiento rojo y la sal hasta que la sal se disuelva.
- Vierta la salmuera sobre las verduras. Con las manos (limpias, por supuesto!), masajee la salmuera en las verduras durante un par de minutos. Esto ayuda a ablandar el repollo y liberar sus jugos naturales.
- Empaque el curtido en un frasco o recipiente de vidrio. Presione firmemente para compactar las verduras y asegurarse de que estén sumergidas en la salmuera. Deje aproximadamente una pulgada de espacio en la parte superior del frasco.
- Cubra el frasco con una tapa y déjelo reposar a temperatura ambiente durante al menos 30 minutos, o hasta 4 horas para obtener un sabor fermentado más pronunciado. (Pruébelo periódicamente para ver cuándo alcanza el nivel de acidez deseado).
- Después del período de fermentación, refrigere el curtido durante al menos 30 minutos antes de servir. Esto ayudará a suavizar los sabores y hacerlo aún más refrescante.