Ingredientes:
- 150 g de Jamón Ibérico (dados pequeños)
- 100 g de Mantequilla sin sal
- 100 g de Harina de trigo, todo uso
- 1 Litro de Leche entera, tibia
- Pizca generosa de Nuez Moscada (recién rallada)
- Sal y Pimienta blanca (al gusto)
- 3 Huevos grandes
- 250 g de Pan rallado fino
- Aceite de Oliva Virgen Suave (suficiente para freír)
Instrucciones:
- Derretir la mantequilla a fuego medio. Añadir el jamón picado y pochar hasta que suelte su grasa. Retirar el jamón y reservar, dejando la grasa en la sartén.
- Añadir la harina al cazo con la grasa caliente. Remover vigorosamente con varillas durante 2-3 minutos para obtener el roux. Debe oler ligeramente a nuez.
- Bajar el fuego al mínimo. Incorporar la leche tibia poco a poco, batiendo constantemente con las varillas para evitar grumos.
- Subir el fuego a medio-bajo. Cocinar, removiendo constantemente, hasta que la bechamel nape la cuchara y hierva suavemente durante 5 minutos. Sazonar con sal, pimienta blanca y nuez moscada.
- Retirar del fuego. Incorporar el jamón reservado. Verter la masa en una fuente engrasada o cubierta con film transparente y refrigerar por un mínimo de 4 horas.
- Una vez fría y firme, tomar porciones y darles forma (ovalada o redonda).
- Rebozar cada croqueta primero por harina (opcional), luego por huevo batido y finalmente cubrir generosamente con pan rallado.
- Calentar el aceite a 180°C (350°F). Freír las croquetas en tandas pequeñas hasta que estén uniformemente doradas por fuera.
- Retirar y colocar inmediatamente sobre papel absorbente. Servir calientes.