Ingredientes:

  • 50 g de mantequilla sin sal
  • 50 g de harina de trigo todo uso
  • 500 ml de leche entera
  • Sal al gusto
  • Pimienta negra recién molida al gusto
  • Nuez moscada rallada
  • 200 g de jamón serrano picado finamente
  • 3 huevos grandes
  • 200 g de pan rallado (preferiblemente panko)
  • 50 g de harina de trigo todo uso
  • Aceite en spray (de oliva o vegetal)

Instrucciones:

  1. Derrite la mantequilla en una cacerola mediana. Añade la harina y cocina removiendo constantemente durante 2-3 minutos hasta formar un roux.
  2. Incorpora la leche poco a poco, removiendo constantemente con un batidor de varillas para evitar grumos.
  3. Cocina a fuego medio, removiendo continuamente, hasta que la bechamel espese y se despegue del fondo de la cacerola (aproximadamente 10-15 minutos).
  4. Incorpora el jamón picado a la bechamel y mezcla bien. Sazona con sal, pimienta y nuez moscada.
  5. Vierte la masa en un recipiente rectangular, extiéndela uniformemente y cúbrela con film transparente (tocando la superficie). Refrigera durante al menos 4 horas.
  6. Con la masa fría, forma las croquetas del tamaño deseado. Puedes usar dos cucharas o enharinarte las manos para que no se pegue.
  7. Pasa cada croqueta por harina, luego por huevo batido y finalmente por pan rallado, asegurándote de que quede bien cubierta.
  8. Congela las croquetas durante al menos 30 minutos antes de freír. Esto ayuda a que mantengan su forma.
  9. Precalienta la freidora de aire a 200°C (390°F). Rocía ligeramente las croquetas con aceite en spray y colócalas en la freidora en una sola capa.
  10. Cocina durante 8-10 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción, hasta que estén doradas y crujientes. Servir calientes.