Ingredientes:
- 80 g de mantequilla sin sal
- 80 g de harina de trigo todo uso
- 1 litro de leche entera, caliente
- Nuez moscada rallada, al gusto
- Sal y pimienta blanca, al gusto
- 150 g de jamón ibérico, picado
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- ½ cebolla blanca, picada
- 3 huevos grandes, batidos
- Pan rallado fino
- Aceite vegetal para freír
Instrucciones:
- Prepara el sofrito: Sofríe la cebolla picada en aceite de oliva hasta que esté transparente. Añade el jamón ibérico picado y rehoga unos minutos. Reserva.
- Elabora la bechamel: Derrite la mantequilla en la cacerola. Incorpora la harina y cocina a fuego bajo, removiendo constantemente, durante 2-3 minutos (roux).
- Añade la leche caliente gradualmente: Vierte la leche caliente poco a poco, removiendo enérgicamente con una espátula o varillas para evitar grumos. Cocina a fuego bajo, sin dejar de remover, hasta que la bechamel espese y se despegue de las paredes de la cacerola.
- Incorpora el sofrito y sazona: Añade el sofrito de jamón a la bechamel. Sazona con nuez moscada, sal y pimienta blanca al gusto. Mezcla bien.
- Enfría la masa: Vierte la masa en una fuente, cubre con film transparente (pegado a la superficie para que no se forme costra) y deja enfriar completamente en la nevera durante al menos 1 hora (idealmente, toda la noche).
- Forma las croquetas: Con una cuchara o las manos ligeramente aceitadas, toma porciones de masa y dales forma de croqueta (cilíndrica, ovalada, redonda… ¡como más te gusten!).
- Empaniza: Pasa cada croqueta por huevo batido y luego por pan rallado, asegurándote de que quede bien cubierta.
- Fríe: Calienta abundante aceite en la sartén o freidora a fuego medio-alto. Fríe las croquetas en tandas pequeñas hasta que estén doradas y crujientes por todos lados.
- Escurre: Retira las croquetas con una espumadera y colócalas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
- Sirve: ¡Disfruta de tus croquetas recién hechas! Esta receta de croquetas es perfecta para cualquier ocasión.