Ingredientes:

  • 1 taza (125g) de harina de trigo todo uso (sin leudante)
  • 1 1/4 tazas (300 ml) de leche entera, a temperatura ambiente
  • 2 huevos grandes, a temperatura ambiente
  • 2 cucharadas (25g) de mantequilla derretida sin sal, más un poco para engrasar la sartén
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla (opcional, pero ¡le da un toque!)
  • 1 pizca de sal
  • 2 cucharadas (25g) azúcar
  • Nutella, dulce de leche, frutas frescas (fresas, plátano, etc.), nata montada, miel, sirope de chocolate... ¡Lo que te pida el cuerpo!

Instrucciones:

  1. En un bol, mezcla la harina y la sal. En otro bol, bate los huevos con la leche, la mantequilla derretida, el azúcar y la vainilla (si la usas).
  2. Vierte los ingredientes líquidos sobre los secos y bate hasta obtener una masa homogénea, sin grumos. Si tienes, usa una batidora para quitar los grumos facilmente. ¡No te preocupes si quedan pequeños, se disolverán con el reposo!
  3. Cubre el bol con film transparente y refrigera durante al menos 30 minutos. Este paso es crucial para que el gluten se relaje y los crepes queden más tiernos.
  4. Calienta la sartén antiadherente a fuego medio. Engrasa ligeramente con mantequilla derretida o aceite vegetal utilizando un papel de cocina.
  5. Vierte aproximadamente 1/4 de taza de masa en la sartén caliente, inclinándola rápidamente para cubrir toda la superficie con una capa fina y uniforme.
  6. Cocina durante 1-2 minutos, hasta que los bordes empiecen a dorarse y la superficie se vea mate. Con una espátula, levanta con cuidado un borde y voltea el crepe. Cocina durante otro minuto, hasta que esté ligeramente dorado por el otro lado.
  7. Retira el crepe de la sartén y colócalo en un plato. Repite el proceso con el resto de la masa, apilando los crepes uno encima del otro.
  8. Sirve los crepes calientes, acompañados de tus ingredientes favoritos. ¡Deja volar tu imaginación y crea combinaciones deliciosas!