Ingredientes:
- 1 kg remolachas frescas, sin pelar
- 1 cebolla amarilla mediana, picada
- 2 dientes de ajo, picados
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1.2 litro de caldo de verduras
- 2 cucharadas de vinagre de vino tinto
- 1 cucharadita de comino molido
- Sal y pimienta negra recién molida al gusto
- Opcional: Crème fraîche o yogur griego, eneldo o perejil fresco picado, nueces tostadas o semillas de calabaza, un chorrito de aceite de oliva
Instrucciones:
- Precalentar el horno a 200°C. Mezclar las remolachas y la cebolla con 1 cucharada de aceite de oliva, sal y pimienta.
- Extender las remolachas y la cebolla en una bandeja para hornear y asar durante 45 minutos, o hasta que las remolachas se puedan perforar fácilmente con un tenedor. Dejar enfriar ligeramente.
- Mientras las remolachas se enfrían, calentar la cucharada restante de aceite de oliva en una olla a fuego medio. Añadir el ajo picado y sofreír hasta que esté fragante (aproximadamente 1 minuto). Tener cuidado de no quemarlo.
- Una vez que estén lo suficientemente frías para manipularlas, pelar las remolachas. Picarlas aproximadamente.
- Añadir las remolachas asadas, la cebolla, el ajo salteado, el caldo de verduras, el vinagre de vino tinto y el comino a la olla. Llevar a ebullición a fuego lento y cocinar durante 10 minutos para que los sabores se mezclen.
- Transferir cuidadosamente la sopa a una licuadora (o utilizar una batidora de inmersión) y mezclar hasta que quede suave y cremosa. Tener cuidado al mezclar líquidos calientes.
- Probar y ajustar la sazón con sal y pimienta según sea necesario. Añadir más vinagre de vino tinto para obtener más acidez o una pizca de azúcar para obtener dulzor, si se desea.
- Servir caliente o frío, adornado con crème fraîche, hierbas frescas y nueces tostadas, si se desea. ¡Buen provecho! Esta crema de remolacha es deliciosa.