Ingredientes:

  • 200 g de pistachos (crudos, pelados, sin sal, idealmente blanqueados)
  • 50 g de azúcar glass (o pulverizada)
  • 30 ml de aceite de girasol o vegetal (neutro, opcional)
  • 360 ml de leche entera (3.25%)
  • 120 ml de crema de leche (mínimo 35% grasa)
  • 100 g de azúcar granulada
  • 15 g de fécula de maíz (Maicena)
  • 5 ml de extracto puro de vainilla
  • 30 g de mantequilla sin sal (en cubos)
  • 1 g de sal fina (1/4 cucharadita)
  • Colorante verde alimentario (opcional)

Instrucciones:

  1. Tostar ligeramente (opcional) los pistachos en una sartén seca durante 5 minutos para intensificar su sabor. Deje enfriar completamente.
  2. Preparación de la Pasta: Coloque los pistachos tostados en el procesador. Muela hasta obtener un polvo fino. Añada el azúcar glas y el aceite (si usa) y continúe procesando durante 5 a 10 minutos, haciendo pausas, hasta obtener una pasta lisa, espesa y brillante.
  3. Prepare la liga (slurry): en un bol pequeño, disuelva la fécula de maíz en aproximadamente 60 ml de la leche fría. Reserve.
  4. Calentar los Líquidos: En una olla de fondo grueso, combine el resto de la leche, la crema, el azúcar granulado y la sal. Caliente a fuego medio-bajo, revolviendo hasta que el azúcar se disuelva y la mezcla esté a punto de hervir.
  5. Espesar la Crema: Vierta la liga de fécula de maíz en la olla caliente, batiendo vigorosamente sin parar durante 2-3 minutos. Continúe batiendo hasta que la mezcla espese visiblemente y hierva suavemente por 1 minuto para activar la Maicena.
  6. Incorporar Sabor: Retire la olla del fuego. Agregue la pasta de pistacho, la vainilla y la mantequilla en cubos. Bata vigorosamente hasta que todo esté completamente integrado y la crema adquiera un color verde uniforme y brillante.
  7. Colar y Enfriar: Para garantizar una textura sedosa, pase la crema por un colador de malla fina. Cubra la superficie de la crema directamente con film plástico para evitar la formación de costra.
  8. Refrigeración: Deje enfriar a temperatura ambiente por 1 hora, y luego refrigere por un mínimo de 3 horas. Almacene en tarros esterilizados en el refrigerador por hasta 10 días.