Ingredientes:
- 500g de champiñones frescos, limpios y rebanados
- 1 cebolla mediana, picada finamente
- 2 dientes de ajo, picados
- 50g de mantequilla sin sal
- 750ml de caldo de pollo o vegetales (bajo en sodio)
- 250ml de crema de leche (nata para cocinar)
- Sal y pimienta negra recién molida al gusto
- 1 cucharadita de tomillo fresco picado (o 1/2 cucharadita de tomillo seco)
- Un chorrito de aceite de oliva virgen extra
- Unas gotas de zumo de limón (opcional)
- Perejil fresco picado (opcional)
- Crutones caseros o comprados (opcional)
- Unas gotas de aceite de trufa (opcional)
- Queso parmesano rallado (opcional)
Instrucciones:
- En la olla, derrite la mantequilla con un chorrito de aceite de oliva a fuego medio. Agrega la cebolla y el ajo picados, y sofríe hasta que estén transparentes y fragantes (unos 5 minutos).
- Incorpora los champiñones rebanados a la olla. Cocina, removiendo ocasionalmente, hasta que estén blandos y hayan soltado su líquido (unos 8-10 minutos).
- Vierte el caldo de pollo o vegetales en la olla. Agrega el tomillo. Lleva la mezcla a ebullición, luego reduce el fuego a bajo y cocina a fuego lento durante 15 minutos para que los sabores se mezclen.
- Retira la olla del fuego. Con cuidado, usa una batidora de mano para triturar la sopa hasta obtener una consistencia suave y cremosa. Si usas una licuadora normal, hazlo en tandas pequeñas para evitar salpicaduras.
- Vuelve a poner la olla al fuego (bajo). Agrega la crema de leche y calienta suavemente, sin que hierva. Ajusta la sal y la pimienta al gusto. Añade unas gotas de zumo de limón, si lo deseas.
- Sirve la crema de champiñones caliente. Decora con perejil fresco picado, crutones y un chorrito de aceite de trufa (opcional). ¡Un poco de queso parmesano rallado también le viene de maravilla!