Ingredientes:
- 1.1 - 1.4 kg Costillas de Cerdo (baby back o spare ribs), membrana removida
- 2 cucharadas Aceite de Oliva
- 2 cucharadas Pimentón Ahumado
- 1 cucharada Ajo en Polvo
- 1 cucharada Cebolla en Polvo
- 1 cucharada Azúcar Moreno
- 1 cucharadita Orégano Seco
- 1 cucharadita Comino Molido
- 1/2 cucharadita Pimienta de Cayena (opcional)
- 1 cucharadita Sal
- 1/2 cucharadita Pimienta Negra
- 1/2 taza Salsa Barbacoa
- 2 cucharadas Miel
- 1 cucharada Vinagre de Sidra de Manzana
- 1 cucharadita Salsa Worcestershire
Instrucciones:
- Prepara las costillas: Retira la membrana de la parte posterior de las costillas. Seca con papel de cocina.
- Prepara el adobo seco: Combina todos los ingredientes del adobo seco en un tazón pequeño. Mezcla bien.
- Adoba las costillas: Frota generosamente el adobo seco por todas las costillas, asegurándote de que estén completamente cubiertas.
- Marina: Envuelve las costillas firmemente en papel film o colócalas en una bolsa con cierre hermético. Refrigera durante al menos 2 horas, o preferiblemente durante la noche.
- Precalienta el horno: Precalienta el horno a 150°C.
- Hornea a fuego lento (primera horneada): Coloca las costillas, con el lado del hueso hacia abajo, en una bandeja para hornear grande. Envuelve firmemente con papel de aluminio, sellando los bordes para crear un paquete. Hornea durante 2 horas.
- Reposa y prepara el glaseado: Retira con cuidado las costillas del horno (¡cuidado con el vapor!). Deja reposar durante 15 minutos, aún envueltas. Mientras reposan, bate todos los ingredientes del glaseado en un tazón pequeño.
- Glasea y termina de hornear: Destapa las costillas. Unta generosamente con el glaseado. Regresa al horno, sin tapar, y hornea durante otros 30-60 minutos, o hasta que la temperatura interna alcance los 88-93°C y las costillas estén muy tiernas. Rocía con glaseado cada 15 minutos durante la última media hora.
- Reposa antes de servir: Retira del horno y deja reposar durante 10 minutos antes de cortar y servir. Esto permite que los jugos se redistribuyan, asegurando la máxima jugosidad.