Ingredientes:
- 3 lbs (1.36 kg) de costillas de cerdo, preferiblemente costillas de repuesto o estilo St. Louis
- 1/4 taza (60 ml) de aceite de oliva
- 6 dientes de ajo, picados
- 1 cebolla mediana, picada
- 2 cucharadas (30 ml) de vinagre de sidra de manzana
- 1 cucharada (15 ml) de pimentón ahumado (pimentón de la Vera)
- 1 cucharada (15 ml) de orégano seco
- 1 cucharadita (5 ml) de comino molido
- 1/2 cucharadita (2.5 ml) de pimienta de cayena (opcional, para darle picante)
- 2 cucharaditas (10 ml) de sal
- 1 cucharadita (5 ml) de pimienta negra
- 1/4 taza (60 ml) de zumo de naranja
- 1/4 taza (60 ml) de adobo reservado o miel diluida en agua (opcional)
- Miel (opcional)
Instrucciones:
- Prepara el adobo: En un tazón grande, bate el aceite de oliva, el ajo picado, la cebolla picada, el vinagre de sidra de manzana, el pimentón ahumado, el orégano seco, el comino, la pimienta de cayena (si la usas), la sal, la pimienta negra y el zumo de naranja.
- Marina las costillas: Coloca las costillas en el tazón con el adobo. Asegúrate de que estén bien cubiertas. Tapa el tazón y refrigera durante al menos 4 horas, o preferiblemente durante la noche, para obtener el máximo sabor.
- Precalienta el horno: Precalienta el horno a 150°C (300°F).
- Primera horneada: Coloca las costillas marinadas en una bandeja para hornear forrada con papel de aluminio. Envuelve las costillas firmemente en el papel de aluminio para crear un paquete sellado. Hornea durante 2 horas.
- Reposa: Retira del horno. Sube la temperatura del horno a 190°C (375°F) y deja reposar las costillas durante 15 minutos antes de abrir el papel de aluminio.
- Abre el paquete y hornea: Abre el papel de aluminio con cuidado (escapará vapor). Hornea las costillas descubiertas durante otros 30-60 minutos, dependiendo del grosor de las costillas, hasta que estén tiernas y ligeramente doradas. Rocía con el adobo reservado (o miel) cada 15 minutos para darle más sabor y caramelización.
- Comprueba la cocción: Las costillas están hechas cuando la carne está muy tierna y se separa fácilmente del hueso. Una temperatura interna de 88-95°C (190-203°F) es ideal.
- Reposa antes de servir: Deja reposar las costillas durante 10 minutos antes de cortarlas y servirlas. Esto permite que los jugos se redistribuyan, lo que resulta en un producto final más tierno y sabroso.